Nuestra historia está plagada de grandes contradicciones, pero que son a la vez momentos trascendentales. Nadie tiene una bola de cristal ni tampoco esa varita mágica que con solo girarla la realidad se transforma. Para muchos, la 4T, apenas ni comienza, son ajustes que poco se entienden y que a “bote pronto” sobran juicios de valor. El mosaico político donde se ponen las piezas del ajedrez, aún no está parejo, sigue habiendo esos hoyancos donde se atora la carreta y avanza más lento.
Aún así, para el analista político honesto, no le queda más remedio que aceptar que México, ya no es el mismo. Desde luego, para esa derecha embrutecida por el dinero y el poder, las cosas en México van para atrás. Ciertamente y habremos de reconocer, que muchos indeseables se subieron al barco para hacer su propia travesía. Para ellos, el destino está sobradamente marcado y pronto daremos cuenta de ello, de lo contrario la 4T, tiene fecha de caducidad.
Leyendo el libro “Diario de una transición histórica” por la ahora presidenta de México, logras ver entre líneas que no se trata de cualquier política. Mujer hecha en el andar y en el recorrer la ciencia como un arte, a quien el artista se empeña en ser mejor cada día. La crónica que describe su experiencia en ese proceso de recepción del poder, nos deja una forma diferente de hacer política y que por ese mismo hecho, que se hace histórica. Mujer digna que reconoce a su maestro y que acuerda por el bien de México, darle continuidad al proyecto de nación de la 4T. Está claro que no resulta del todo fácil darle continuidad a dicho proyecto, pero esa dignidad de la que hablo, hace que la propia presidenta se asuma en el proyecto compartido que México, precisa tener. Histórico, desde luego, pues los anteriores gobiernos mantenían el acuerdo de echarle tierra al anterior como una forma justificada de haber hecho nada por nuestra nación. Hoy pasa todo lo contrario, no preciso mencionar todos los proyectos realizados en apenas casi 8 años que lleva de vida la 4T. Sí se hace énfasis y lo hago yo también, que la vida pública habrá de ser cada día más pública, de manera que la gente se involucre en lo que se denomina democracia participativa.
La crítica a la 4T, no debe faltar, pues de ella depende que México, siga avanzando. Los granos negros de arroz se seguirán mostrando solamente para ver cómo la 4T resuelve esas problemáticas. Cambio sin problemas no hay cambio, y sin dolor y sufrimiento, nunca se valorará lo que realmente se hace.
La transición de un poder nunca será igual y siempre dejará algo en el pandero político para poder conversar en el café.
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El Deporte te hace fuerte
Los himnos son inspiradores y motivan a la unidad: los religiosos, los civiles, los militares, los patrióticos, los políticos, los escolares y los deportivos.
El himno Dai, Dai, que cantó Shakira y Burna Boy fue preparado para la inauguración del mundial de futbol en México. Es una combinación de sonidos pop con el estilo afrobeats.
Hay una linea del vamos, vamos, que dice: con la tierra, las cicatrices y las lágrimas hicimos oro.
Ese himno ya lleva 30 millones de dolares recabados, con una meta de cien millones de dólares. Shakira donó sus derechos y la Fifa aportó un dólar por cada disco comprado, para destinarlo a un fondo de educación de la Fifa.
Un ejemplo de educación en la pobreza es Julián Quiñónez, el autor del primer gol contra sudáfrica. Este mexicano nació en el pueblo de Magú Payán, de Colombia, una comunidad muy pobre donde el 35 por ciento de su población es analfabeta y el destino juvenil es trabajar por salarios bajos en agricultura y minería o participar en actividades criminales.
El viajó para estudiar futbol en la escuela colombiana de la paz y fue llevado a Monterrey, México, donde inició su carrera.
Otra inspiración grande fue Raúl Jiménez, quien ejecutó un gol de cabeza. Fue el segundo y definitivo tanto del triunfo.
Raúl tiene en su cabeza una placa de titanio. Su cráneo se fracturó el 29 de noviembre del 2020, en un partido de la premier league, al disputar un balón con el defensa David Luiz. Juega también con una banda de protección biomecánica de alta tecnología.
Los médicos le auguraban que ya no podría jugar y mucho menos cabecear.
Por eso salió llorando de la cancha con el aplauso de 80 mil aficionados.
Esos dos ejemplos pueden servir de inspiración a niños y adultos para perseguir sus sueños, venga la que venga. Es lo humano y lo divino del deporte.
Cual es la razón de tu enojo
Los enojos en las personas como yo o como usted, son válidos y justificables. Las razones para esos enojos puede variar en miles, pues la mente de cada quien nunca podrá ser igual a ninguna otra. Aprendemos de lo que miramos, de lo que oímos, de las experiencias, de los momentos que esperamos, hayan sido de una manera y fueron de otra manera. De los dineros prometidos o de aquellos que se nos retuvieron por la causa que fuese. Por frustraciones o traumas. Por la salud de otros y la enfermedad en nuestro cuerpo. Por la esbeltez de la vecina o por incapacidad de perder algunos gramos de nuestro cuerpo. Por el sí o por el no, por todo y por nada. Los enojos son simplemente frustraciones mal manejadas y peor entendidas. Por qué me va bien y al otro le va mal. En fin. Los enojos son incomprensibles para la mayoría de las personas, pues hay disparadores de él que poco pueden detectar. La mente es un receptorio de todo lo que ve, siente, escucha, vive y experimenta. Desde que nacemos vamos incorporando ideas, conocimientos, creencias, rituales, ceremonias, hábitos, costumbres que moldean nuestra psique y construye una realidad apropiada para ese entorno que vive la persona. Nadie, absolutamente nadie, tiene dos vidas iguales. Por lo anterior, el concepto de esa realidad que vive, nunca podrá tener el mismo referente, y si se le parece, siempre habrá algo distinto, lo que lo hace a crear paralelismos que no coinciden necesariamente con lo que se observa de esa realidad. El derecho a la libertad de expresión no existe, pues nadie te lo otorga, lo arrebatamos. Y lo hacemos porque las posturas ideológicas son en sí mismas la botarga con la que caminamos por la calle y nos la quitamos al dormir, esto no pasa en todos, algunos dormimos con ellas y nunca nos la quitamos. Aunque la realidad ya no tiene nada que ver conmigo. No escribo esto para crear polémica, es simplemente una opinión que vengo construyendo desde toda mi vida. La verdad será para unos, para otros será mentira. Convencer no está en el ajeno, está en la persona que quiere crecer y para lograrlo habrá de deshacerse de lo aprendido y de lo aprehendido. Así pues es la vida. ¿Complicada? No, simplemente algo diferente con lo que tenemos que vivir y crecer. Por ello digo, tolerar a los demás es no aceptarla como es, simplemente es soportarla. Aprendamos a aceptar a las personas como son, aunque habríamos de nacer de nuevo.
El colapso de la humanidad
Creo pertinente hacer una pequeña reflexión acerca de lo que hoy acontece en el mundo. Si bien caminamos a pasos agigantados por rutas tecnológicas, la ciencia y la tecnología son pues los pilares sobre lo que se construye la autopista de estos momento actuales. Al preconizarse dichas tecnologías, estamos poniendo en segundo o tercer plano el desarrollo humano. Podríamos pensar que ambos desarrollos, tecnología y desarrollo humano, caminen a la par, sin embargo, las cosas no se miran así. Hasta podríamos decir que ambos desarrollos son inversamente proporcionales, en tanto que la tecnología avanza, el desarrollo humano se detiene. Esta condición de la propia tecnología nos ha llevado, a la humanidad, a descuidar su avance. Habida cuenta de ellos, el hombre, como raza universal, se ve en la disyuntiva de ralentizar su desarrollo como parte de un sacrificio reverenciando el dominio tecnológico. La cosa, es entonces, lo que prevalece. Ya no importa tanto tener los valores universales como herramientas de la conducta humana, pues se cumple con un parámetro en la métrica de la eficiencia. Soslayar el desarrollo humano, nos lleva a priorizar a la cosa misma. Si la humanidad colapsa, es porque se dejó de hacer lo que verdaderamente importa para nosotros mismos. El hedonismo prácticamente paralizó al hombre. Lo hizo flojo y dependiente. El hombre ha dejado de pensar y cuando se deja de pensar, la circunstancia cambia a favor de la inmediatez. Desde luego que lo inmediato es producto de la misma eficiencia de la cosa, lo que nos lleva a depender más de ella misma. Robotizar al hombre sería el siguiente paso y no falta mucho para verlo como algo común. Estamos dejando el sentir humano como si este fuese una carga para avanzar. Como si fuese este el lastre para mantenernos en flotación. Los desencuentros con las generaciones más jóvenes nos lleva a pautar nuestra propias relaciones familiares. El lenguaje cambia y el entendimiento se hace más difícil. El enojo, el odio, el resentimiento, la arrogancia, son parte del ahora lenguaje moderno. El respeto a los demás se convirtió, en parte de una moneda de cambio, con la que se tiene que traficar. Se ha dejado de ensayar en la literatura, en la ciencia, en la historia, y consumimos la basura producto de ideas que se retoman sin analizarlas. No se contrasta nada, solo se replica. No damos cuenta a quienes dañamos, simplemente reproduzco lo que me llega. Recordando que lo que envío lo firmo. El colapso de la humanidad no está en las guerras, está en que dejamos de valorar nuestra propia humanidad. En que las armas modernas nos llaman a probarlas y donde mejor si no en las guerras. A los poderes hegemónicos desde siempre les dejamos de importar. Esos poderes solo quieren territorios y riquezas. Y la humanidad terminará en una de esas guerras que escalan poco a poco. Ya no importa la belleza de una flor, de un paisaje o de un ejemplar animal de mil colores. Ya no importa la magnanimidad de la creación natural ni del hombre en las bellas artes. Solo importa la modernidad de las armas y de lo grande que son para destruir. El colapso de la humanidad es inevitable. Pues aún deteniéndose las guerras, el hambre de la venganza es infinitamente grande. Se mata en nombre de dios. Se aniquila en nombre de la ciencia. Se destruye en nombre de la evolución. Pues para edificar habrá de destruir. La solidaridad es tan solo una palabra sin sentido, pues si el vecino no nos importa, menos importa el que vive del otro lado del mar. Si tu lector puedes imaginar lo que se siente oír las sirenas de ataque aéreo por misiles balísticos, entonces sabes lo que es vivir en una guerra. Pero nos importa más el descuento que viene en el cheque, que la destrucción del mismo mundo. Sea pues. El colapso habrá de llegar, quizás más temprano que tarde. Día de la expropiación petrolera. Seamos libres.
A los periodistas sinaloenses
Aunque muchos de nosotros observamos una fuerte inclinación de los periodistas locales a no dar cuenta real de la situación de la UAS, con respecto a los usos de los recursos financieros públicos, y ya que algunos de esos medios informativos prefieren pautar la verdad, poniendo distractores en la realidad que sufrimos los jubilados y activos de la UAS, de los primeros con el abusivo descuento de sus prestaciones adquiridas y de los activos, con un modelo abusivo de la supuesta reingeniería, exploliando con descuentos abusivos sus emolumentos. Ante esta realidad, a ustedes periodistas le digo: sean honestos y congruentes y dejen de editorializar la nota poniendo palabras y hechos que tergiversan lo que está pasando con los trabajadores activos y jubilados de la UAS. Con la venida de la presidenta a Sinaloa, hagan valer el propósito real de los medios de comunicación y enteren a la presidenta de lo que realmente está ocurriendo en nuestra “Alma Mater”. Digan o hablen de la malversación de los fondos universitarios. Digan o hablen de esas compras de tortillas en la pandemia, de la carne, de las compras a sobreprecio, de la compra de conciencias, de los recursos malversados de la UAS, que se van al PAS, etcétera. No callen ni acepten ser voluntariosos por promesas que recibirán “chayote”. Habrán de recordar que la violación de las leyes que dañan a los jubilados, estos que pueden ser abuelos o parientes de ustedes. Sus hijos que se verán afectados por el daño a sus profesores en sus economías, por convertir a la UAS, en una entidad corrupta. Ustedes periodistas quizás ignoran lo que puede impactar sus desempeños al ocultar la verdad sobre lo que pasa en nuestra Universidad. No se conviertan en cómplices de las acciones de gobierno y de las autoridades universitarias. Quizás por vez primera, tienen en sus manos la oportunidad de denunciar lo que realmente está pasando en nuestra comunidad educativa, en nuestra sociedad, en nuestra Universidad. Hagan lo correcto y en esa mañanera, donde estarán ustedes de frente a la presidenta, denuncien las atrocidades que les están haciendo a los jubilados y activos de la entidad educativa más importante en el noroeste de nuestro país. Sea pues.
La carta al señor rector
Sin duda una carta escrita por un gran pensador. Conciliador hasta donde puedo ver y observar. Una carta que pone en evidencia decisiones que fueron tomadas sin pensar en las consecuencias. Una carta que advierte el daño causado y de mayores daños de insistir con los descuentos del 20 % a una clase de académicos que lograron superar barreras de diversas indoles para alcanzar el grado de doctor. Lo que no dice esa carta es qué se hizo durante tantos años para llegar al grado de deterioro financiero en el que está la propia institución educativa. No dice de las 11 carpetas de investigación abiertas por manejar recursos públicos sin apegarse a los procedimientos de control que toda institución pública debe realizar. No habla de la malversación de los fondos financieros que dieron como resultado la compra sistemática de enseres administrativos a precios alzados. No habla de inversiones en inmuebles por el hijo de Cuén y de otros personajes ligados al poder. No dice de las contrataciones de personal de confianza que excede a las necesidades de la misma institución educativa. No habla de la jubilación de trabajadores administrativos y de confianza que se jubilaron con la categoría del puesto que desempeñaban. No habla de la dilapidación de los recursos económicos cuando el rector y su séquito viajaban y se hospedaban en hoteles de 5 estrellas. De la compra de vehículos de alta gama. Con todo eso, quien va a creer que Madueña, se sentará en las mesas de discusión para convencer a quienes tenga que convencer, para que aceptemos la reingeniería tal como ellos la proponen. Ciertamente los juicios pueden llevarnos años, pero sé de antemano que los jubilados daremos esa última batalla sin concederle a Madueña la esperanza de que los jubilados estamos acabados. Si, no se trata de una lucha encarnizada, se trata de defender nuestros derechos adquiridos y ponerlos por encima de toda negociación. Si alguien pretende “ayudar” a Madueña a solventar los gastos de operación de la UAS, con sus propios recursos, pues que lo hagan de manera individual. Una carta digna de un gran negociador pero en las circunstancias en que se encuentra el rector Madueña, jamás se sentará para tratar de convencernos a dar nuestro dineros para los gastos que la propia institución necesita, sin un control financiero que resuelva de una vez por todas ese problema de ver a la UAS, como un botín a llevarse a su casa como premio. Felicito al Dr. Felipe de Jesús Martínez Escalera, por su buena intención de tratar de convencer al rector para que pare su ataque a los jubilados y activos de la UAS. Sea pues.
El rey está desnudo
La famosa frase: «El rey está desnudo», del cuento de Hans Christian Andersen. El rey engañado por usar un traje invisible. Qué bien, a la vieja usanza de los aclamadores del poder, logran hacer creer al mandatario que todo lo que hace es correcto. Los estafadores del imperio abundan, soplando a los oídos del arrogante mandatario, a hacer lo que oye de ellos. La vanidad del “rey”, lo ciega, a tal grado que cree verdaderamente que su traje es invisible. Para sorpresa de todos, la ingenuidad de un niño, al gritarle “el rey va desnudo”, el teatro se viene abajo. Solo basta con la inocencia del menor para develar una realidad siniestra construida para engañar a aquellos, cuyo fanatismo los ciega al igual que al propio mandatario. Lo sucedido en Minneapolis, en ese asesinato de la mujer, es claramente algo que niega la propia autoridad por no querer ver lo que realmente está haciendo ICE. El miedo y la presión social construyen un escenario propio donde la intensa propaganda crea una “verdad” y que esta se hace irrelevante. Finalmente la narrativa es el arma usada para dar sentido a la mentira. Debemos preguntarnos si Trump, es ese arrogante empresario que de pronto se hace político, es lo que es por él mismo, o es producto de una sociedad que ha ido caminando al borde del precipicio. Porque usted lector, al razonar que las personas son como son, cómo es que llegan al poder haciendo lo que nunca esperamos ver en la política del país más poderoso del mundo. Trump, nos guste o no, fue nombrado presidente de los EEUU, por su mismo pueblo. Concedo que no fue por una gran mayoría, pero ciertamente fueron ellos quienes lo eligieron. En el personaje de marras, no hubo sorpresas, lo vimos concitar a miles de sus seguidores para que tomaran el Capitolio, nadie ignoró ese hecho, si lo eligieron de nuevo, nadie podía esperar algo distinto a lo que ya habían visto. Ciertamente el rey va desnudo, en esa metáfora, habremos de ver que lo que había hecho lo repetiría. Que ahora se arrepientan de haberlo elegido, pues es demasiado tarde. Lo sorprendente será ver cuáles frentes políticos abrirá mañana y si esos frentes nos llevarán a pagar las consecuencias de una sociedad altamente alienada. La deuda de los EEUU asciende o rebasa ya el 125% (38 billones para nosotros, trillones para ellos) de su PIB, lo que la vuelve impagable. En este año tendrá que pagar 10 trillones por los intereses acumulados, para el siguiente año se le agregará 1 trillón 500 mil billones. El rey va desnudo, y si, todos sabemos que no esconde nada y es absolutamente trasparente. Una nueva era se asoma, el colonialismo moderno fija las nuevas herramientas con las que controlará parte del mundo. Sea pues.
Así es la Política
Tratar de entender la política, se convierte en un problema cotidiano. La política es un vehículo, la forma de hacerla dependerá del sujeto y del contexto que se vive para que esta sea considerada como una herramienta para salvaguardar los intereses de quien la realice. Se dice que la política lo deforma todo, en este sentido, habremos de entenderla como la realización de actividades con sentido y sin él. La política es ese juego, a veces perverso, a veces demasiado inteligente y complejo. El jugador debe tener la capacidad para actuar en los diversos escenarios, adversos o no, pero avezado en los temas y propósitos que lo llevarán a obtener sus metas. El campo donde se desarrolla la política es muy variado, pues esta se encuentra en todas las dimensiones del ser humano. La política es la sal que le da sabor a las interacciones sociales para aglutinar los diversos y conflictivos intereses. Es la diplomacia moderna en que se oculta, a veces, los más nefastos propósitos. La política muestra solo el empaque del producto, nunca el producto en sí mismo. El que la juega sabe perfectamente el territorio que pisa. Conoce su alcance y quizás su destino. El jugador conoce de los tiempos, de sus momentos, de las circunstanci as. Conoce los riesgos y los peligros, conoce al adversario o al enemigo. Conoce su temporalidad, cuando sembrar y cuando cosechar. El político puede ser bueno, regular o malo, eso se sabrá solamente hasta el final de su carrera. El político puede pasar a la historia como estadista o como imbécil, todo dependerá de saber controlar sus ambiciones. Así es la política, quien juega a ella, habrá de saber y conocer el juego perfectamente.
Sea pues.
Una de tantas…
Durante los años que serví a mi universidad, marchar por algo, no era sorpresa. En ese entonces, la Universidad pasaba por momentos muy intensos. El presupuesto universitario era insuficiente para el número de docentes que ya estábamos en la nómina. Los pagos se retrasaban no un día, a veces semanas o meses y después de largas filas por las tardes, habías de irte a tu casa porque los dineros, en ese momento, no alcanzaban para todos los formados en esas filas de desesperación. Desde la llegada de Cuén a la rectoría, las cosas no fueron fáciles para quienes estábamos en curso de construir un modelo académico universitario. Cuén cambia ese modelo por el que ya habíamos tenido mucho tiempo antes; el político. Desde su llegada, la prioridad estaba en formar cuadros políticos para hacerse de la universidad y con ella lograr sus propósitos. Creó su partido político; el PAS. A partir de entonces estaba claro que la rectoría no iba a ser un periodo corto sino lo extendería a varios cuatrienios más, cinco contando el de Cuén; Víctor Corrales Burgueño, Juan Eulogio Guerra Liera (2 periodos), Jesús Madueña. 20 años que quizás, no sirvieron para poner a la UAS, al tanto de sus necesidades. 20 años sin ocuparse de la finanzas universitarias y si, de allegarle soldados universitarios al PAS. Muchas cosas han transcurrido desde entonces, sin olvidar los sucesos de la pandemia, donde funcionarios universitarios hicieron derroche del presupuesto uaseño. Demandas que no llegaron a ningún lado y si, a ratificar ese modelo político deleznable que hunde el lema de la universidad “Sursum Versus”: siempre hacia arriba. Contrariamente “hacia abajo”. La concentración de ayer 6 de octubre, por miembros jubilados frente a Catedral, donde estuvieron presentes un centenar de viejos conocidos luchadores. Gritos al unísono exigiendo respeto a los adultos mayores y a los derechos adquiridos ya, por ese trabajo en el que dimos nuestras vidas para vivir una vejez digna, sin tropiezos ni vulneraciones en el último tramo de nuestra existencia. Proclamas de que la “reingeniería comienza por rectoría mediante una auditoría”. Los jubilados cuentan con sus derechos y en todo caso, al no haber dinero para ellos, que la Universidad se declare en quiebra y la entregue al estado. Solo así podremos irnos a una demanda general. Sé que la declaración de quiebra sería lo último que hiciera el grupo que la controla, pues al hacerlo, dejarían ir a la gallina de los huevos de oro. Sé que esa concentración se irá haciendo más numerosa, puesto que los jubilados estamos acostumbrados a pelear por nuestros derechos, antes lo hicimos contra el estado, para pedir el presupuesto completo, hoy para que respeten a los jubilados. Los trabajadores activos no deben caer en la tentación de culpar a una parte sustantiva de lo que serán ellos en futuro. Al votar por el SI a la reingeniería, estarían votando en contra de ellos mismos. Soy el autor del ensayo “El Último Docente, y en ese escrito denuncio a Cuén de todas sus tropelías. La concentración de ayer no fue UNA MÁS, simplemente es y será el inicio de algo que comenzamos hace cuarenta años. Sea pues esta reflexión para sumar los esfuerzos hacia una misma causa. NO A LA REINGENIERÍA, RESPETO A LOS JUBILADOS Y A LOS ACTIVOS UNIVERSITARIOS. Sumemos los esfuerzos y luchemos juntos como siempre lo hicimos.
La nueva SCJN
Sin duda, estamos haciendo historia. La otrora SCJN que sirvió durante décadas a los grandes intereses imperiales, hoy forma parte de una historia como todo aquello que se guarda en el cajón de los deshechos. El cambio de régimen es ahora más cierto que antes. Las estructuras como pilares, trabes, castillos, dalas y muros forman en detalle la institucionalidad con la que habrán de existir los nuevos poderes de la unión. Falta el menos relevante; el sistema electoral. El miedo y el terror de aquellos que veían venir los cambios con la llegada de AMLO, es ahora una realidad de la nunca dimensionaron el tamaño de ella. A pesar de esos cambios, el camino aún no está libre; falta la recomposición de la oposición, esa que debe surgir de la reingeniería social que le es obligada para constituirse en el bastión de empuje y poder y así sostener a la 4T. Sin esa oposición, se construye en arenas movedizas. El nuevo sistema de justicia habrá de ser un poder que sirva a los mexicanos y no servirse de ellos. Habrá de interpretar adecuadamente la letra consagrada en nuestra Carta Magna, para no actuar con los males interpretativos, que son esos los que siempre se mantienen en secreto por muchos abogados leguleyos para salirse con la suya. La primera sesión de la corte manda un mensaje que se oyó lejos, principalmente al vecino del norte. Este que siempre tuvo la injerencia soterrada para dejar hacer, dejar pasar. Está claro que debemos esperar la actuación de quienes confiamos plenamente, pero aún con apenas un día de haberse instalado, doy mi reconocimiento al creador de esta nueva etapa: al líder de la 4T, Andrés Manuel López Obrador, el promotor incansable del cambio verdadero. Le guste o no a la oposición, el nombre del personaje de marras, ha quedado marcado con letras de oro y habrá de colocarse, antes de su muerte, en el recinto legislativo. El hombre, cuya trayectoria política, no se hizo en los lugares cómodos, se construyó en la plaza pública, en los caminos empedrados, en los valles y en las planicies. En el desierto y en los montes. El hombre que caminó por todo México y que fuera criticado por esa oposición rapaz de no haber lustrado su calzado o de tener un ojal en su cinto hecho con un picahielo. El hombre del gallito, como fue conocido en ese programa “El Privilegio de Mandar”, en el que pretendieron mofarse de un personaje digno y justo. Ese hombre que prefería quebrarse a doblarse, que dijo que “juntos haríamos historia “ y que por el “bien de todos, primero los pobres”. Ese mismo hombre que marcara el cambio con esa frase “que no puede haber gobierno rico, con pueblo pobre”. Ese mismo hombre que sabía que “las escaleras se barren de arriba para abajo”. El hombre que nunca supo guardar secretos, porque “la vida pública debe ser más pública”. Incansable, “porque se cansa ganso”. El hombre “que nos acusó con nuestra abuelita”, para que nos portáramos bien. El hombre que cumplió su palabra diciéndonos que se alejaría vida público para no entrometerse con nadie. Ese hombre tejió la nueva realidad, esta que aún la oposición no acepta tener. La nueva SCJN, corta de tajo la vieja costumbre de la oligarquía empresarial y política de tener el poder a su servicio. Habremos pues esperar a que el bollo salga del horno. Por lo pronto en espera del cambio.