Dra. Rosa María Estrada Coronado
La educación para el desarrollo sostenible es un tema actual y que concierne a todos, de ahí la importancia de que sea del conocimiento, reflexión y participación de toda la sociedad.
Iniciemos por explicar lo que significa desarrollo sostenible, término que hace referencia al desarrollo presente que no compromete las capacidades del futuro para satisfacer sus necesidades.
El concepto anterior cobra pertinencia cuando analizamos datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) que explican que en caso de que la población mundial alcance los 9,600 millones de personas en 2050, se podría necesitar el equivalente a casi tres planetas para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los estilos de vida actuales.
Otro indicador que nos dice que las cosas no van nada bien, lo podemos encontrar en el año 2019, el cual fue catalogado como el segundo año más caluroso de todos los tiempos y marcó el final de la década más calurosa (2010-2019) que se haya registrado jamás.
Las soluciones a la crisis global que han encontrado mayor consenso reconocen que los problemas ambientales no son sólo problemas de desarrollo sino básicamente problemas del conocimiento y de la educación que van más allá del aprendizaje acerca del medio.
Derivado de lo anterior, podemos anticipar que la educación para el desarrollo sostenible es un proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida que forma parte de una verdadera educación de calidad.
En ese tenor, analizamos la agenda educativa nacional donde instituciones como el Tecnológico de Monterrey y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se han asumido como agentes de transformación que hoy en día tienen como propósito movilizar la academia, el sector privado y la sociedad en general, para impulsar de manera conjunta en México, el alcance de los 17 objetivos de la Red de soluciones para el Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En la agenda estatal merecido reconocer los esfuerzos de instituciones educativas jóvenes y con liderazgo en el tema, tal es el caso de la Universidad Tecnológica de Culiacán (UTC), quien ofrece las ingenierías en Energías renovables, Tecnología ambiental, así como Agricultura sustentable y protegida.
Otro dato interesante sobre la UTC, es que este año posicionará a Sinaloa como Estado anfitrión de un evento de talla internacional, el 6th Congress IWA-Mexico 2022 virtual, congreso que tiene el respaldo de la Internacional Water Asociation (IWA) y que detonará una serie de trabajos y propuestas interesantes en torno al manejo de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, políticas públicas, desarrollo de proyectos en zonas rurales y propuestas de reformas a la legislación.
Enhorabuena por este importante proyecto que pretende proveer y escuchar las alternativas que los jóvenes profesionales del agua plantean, así como socializar información valiosa acerca de los avances científicos y tecnológicos más relevantes y recientes en materia hídrica a nivel nacional e internacional.
Concluyendo, el cambio climático no se pausará y una vez que la economía mundial comience a recuperarse de los estragos ocasionados por la pandemia por COVID-19, se espera que los indicadores de emisión de contaminantes vuelvan a niveles mayores.
La necesidad de actuar es apremiante y demanda embarcarnos a un viaje colectivo, donde todos los sectores de la población activa, como autoridades, organizaciones, sociedad civil, empresas, actores políticos y sociales puedan contribuir a la sostenibilidad local, regional y nacional.
El sistema educativo es un pilar fundamental para atender esta problemática, hoy por hoy se requiere de una educación de calidad que con pasos audaces y transformadores posibilite que la sociedad transite a un camino sostenible y resiliente con triple perspectiva: social, ambiental y económica. Necesitamos activar una sociedad comprometida con la protección del planeta, con el consumo responsable y la producción sostenible, una población que impulse la gestión sostenible de los recursos naturales y la adopción de medidas urgentes para detener el cambio climático, en pos de un planeta que pueda satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras.
Excelente artículo mi estimada Rosa María, y muy bien por la Universidad Tecnológica de Culiacán (UTC). Por ser su resiliencia ante esta problemática.
Sin duda no nada más será la economía la que deberá recuperarse de estos ya 2 años de pandemia. Sino también la educación, de la cual creo que urge se retomen nuevas estrategias para tratar de mitigar el gran retraso que se vive.
Gracias por compartir.