Dra. Rosa María Estrada Coronado
Estimados lectores en esta contribución los invito a conocer un poco más sobre La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El documento fue adoptado en septiembre de 2015 por 193 países, entre ellos México, y posee carácter universal e integral, centrado en las personas, el planeta y la prosperidad, que debe permear en las políticas públicas de los países para lograr su asociación con múltiples actores.
La agenda propone una ruta a través de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que articulan 169 metas y 331 indicadores globales de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental.
Comprendiendo que cada país enfrenta retos específicos en la búsqueda del desarrollo sostenible, permite que cada uno fije sus propias metas nacionales apegándose a los ODS.
Los objetivos son: 1. Fin de la pobreza, 2. Hambre cero, 3. Salud y bienestar, 4. Educación de calidad, 5. Igualdad de género, 6. Agua limpia y saneamiento, 7. Energía asequible y no contaminante, 8. Trabajo decente y crecimiento económico, 9. Industria, innovación e infraestructura, 10. Reducción de las desigualdades, 11. Ciudades y comunidades sostenibles, 12. Producción y consumo responsables, 13. Acción por el agua, 14. Vida submarina, 15. Vida de ecosistemas terrestres, 16. Paz, justicia e instituciones sólidas y 17. Alianzas para lograr los objetivos.
América Latina y el Caribe son protagonistas en la elaboración y adopción de dicha agenda, misma que representa una oportunidad para que todos los países de la región reduzcan desigualdades como aspecto fundamental para el desarrollo.
Por su parte México a través del Senado de la República, la Cámara de Diputados y los gobiernos estatales y municipales, asumió dicha agenda como un compromiso de Estado y no como una política de gobierno.
En tal sentido en junio de 2019 se reinstaló el Consejo Nacional para la Implementación de la Agenda 2030 y en diciembre del mismo año la Presidencia de la República bajo el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, retomó la Estrategia Nacional para la Puesta en Marcha de la Agenda 2030 en México, bajo el eslogan “Para no dejar a nadie atrás: Por el bien de todos, primero los pobres, el cuidado del medio ambiente y una economía incluyente”.
La estrategia en comento tiene como fin transversalizar la perspectiva de sostenibilidad en el marco normativo federal para volver realidad el desarrollo sostenible en México.
Del contexto sinaloense, hay que mencionar que el cinco de noviembre de 2020 se llevó a cabo la primera sesión ordinaria del Consejo Estatal de la Agenda 2030 en Sinaloa, donde se visualizó el desafío que afronta nuestro Estado asumiendo el compromiso de trabajar en pos de una década de acción.
En conclusión, a escasos nueve años de que llegue el 2030, las medidas encaminadas a lograr los objetivos todavía no alcanzan la velocidad ni la escala necesarias.
Mucho hay por hacer en materia de desarrollo sostenible en Sinaloa, por lo que el gobernador Rubén Rocha Mocha, debe asumir como tarea para su gobierno, movilizar acciones conscientes y contundentes para dinamizar en nuestro Estado, considerando transiciones en las políticas, los presupuestos, las instituciones y el gobierno, sumando esfuerzos bien dirigidos de las personas, incluidos jóvenes, sociedad civil, medios de comunicación, sector privado, sindicatos y círculos académicos.
Es decir, se trata de articular esfuerzos no partidistas que integren la participación de todos los poderes de la unión y sectores de la sociedad.
En tal sentido la armonización y correcta sintonía entre el Poder Legislativo, la Cámara de Diputados y el Senado de la República resulta crucial, pues para dar pasos decisivos es necesario que el país cuente con leyes y normas actualizadas que contribuyan al diseño y aplicación de políticas públicas acordes a la Agenda 2030, a favor de combatir desigualdades sociales, construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas, proteger los derechos humanos y promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, garantizando la protección duradera del planeta y sus recursos naturales.