Cambio de versión

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Hasta antes de entregar la demanda al juzgado especializado en materia laboral, para poner un alto a la ilegalidad de los descuentos en los emolumentos de los jubilados de la UAS, violando los derechos adquiridos por Madueña y asociados, la versión que se tenía pasa a una nueva realidad o a una nueva dimensión. Está claro que el paso que se dio en esa escalera de la justicia, nos coloca en un peldaño más alto. El acompañamiento por jubilados de la UAS, en la entrega de la demanda, no es menor, más de 500 jubilados demandantes acompañados por los líderes, Florina García y del licenciado Berzahí Osuna. Esta entrega de documentos probatorios de la violación a nuestros derechos adquiridos, pasa de una protesta casual a ser ya una demanda judicial. Pasa de la amenaza al hecho. De la promesa, al cumplimiento. Habida cuenta de que las autoridades competentes, como el propio gobierno del estado como la misma autoridad universitaria y del Congreso del Estado hicieron caso omiso a la protesta de miles de universitarios, activos y jubilados, en el reclamo cierto de dichas violaciones. Ciertamente se trata de una protesta de adultos mayores, quizás con sus fuerzas menguadas, pero nunca agotadas. Este esfuerzo mayor de los jubilados, es lo que le da verdadera importancia a dicho reclamo de la injusticia social que se les otorga a quienes ya cumplieron en tiempo y forma con la responsabilidad laboral a la que fueron sujetos por la misma exigencia en el Contrato Colectivo de Trabajo, de la misma institución universitaria. Un acto histórico, pues nunca se había vivido en la historia de México, este abuso de los adultos mayores que ya cumplieron durante su vida activa. La Asociación de Jubilados de la UAS, dirigida por nuestra líder Florina García y del licenciado Berzahí Osuna Enciso, llevaron al movimiento a una versión distinta. Desde ahora la lucha política cobra un sentido diferente, pues la Asociación, habrá de estar permanentemente abierta a la sociedad que nos abraza y nos acompaña. Por otra parte y nunca menos importante, es la lucha judicial que habrá de darse en los tribunales estatales y federales. Por parte de los jubilados, habremos de sentirnos satisfechos por no permitir que nadie pase por encima de nuestros derechos fundamentales, además de no permitirle a nadie ser objeto y sujetos de denostaciones por parte de la autoridades universitarias. Creo firmemente que en esa entrega de nuestra demanda laboral, no solo fueron papeles los que entregaron, sino también se entregó la fuerza que nuestra Asociación tiene para seguir en la lucha permanente. Sabemos y estamos conscientes de la edad que tenemos, pero en esa lucha también tenemos la certeza que estamos dejando en el tintero el ejemplo de lucha para quienes bajaron sus brazos para darse completamente, en un asunto de vasallaje, a quienes violaron y siguen violando sus derechos laborales. A los activos y jubilados que optaron por el silencio y la inacción, deberán estar obligados a incorporarse a la lucha, de no ser así, seguirán siendo el blanco de abusos por esas autoridades que no merecen estar al mando de nuestra Alma mater. Ya el tiempo les reclamará la falta de dignidad para hacer el reclamo de lo que les pertenece. Por lo pronto, pasamos a una nueva versión de la lucha en la que estamos quienes firmamos dicha demanda. Sea pues.