En la región del Évora, el PAS está provocando delirios en el PRI. El buen trabajo que se está haciendo en Mocorito puede ser un factor determinante para que los votantes opten por sufragar en favor del PAS y extender los dominios políticos a Salvador Alvarado y Angostura. Un escenario ad hoc, ya que las demás fuerzas políticas muestran evidentes debilidades, sobre todo el PRI, donde hace meses se augura un fracaso seguro en la próxima contienda electoral, dejando la mesa puesta para que se sirvan Morena o el PAS y ocupen las plazas vacantes de Angostura y Salvador Alvarado. Pero pues, en esta parte de Sinaloa está comprobada y garantizada como anti-tsunamis, ya que en el Èvora Morena no ganó ni con AMLO en las boletas.
Tanta es la desesperación del PRI en la región del Évora que han tenido que recurrir a un grupo de la tercera edad que antes se conocía como “Chilorio Power”, a quienes hay que reconocerles sus pasados momentos de glorias y buenas relaciones, mismas que les alcanzaron hasta para echarse una canita al aire en la era de Enrique Peña-Nieto. Ese seguramente fue último “chorro”, el cual, a base de palancas y recursos desde la capital del país, lograron colocar piezas y hacerse de triunfos en la región del Évora.
Ahora el escenario es totalmente distinto, porque para empezar el poder federal no está de su lado, agandallaron al gobernador y seguramente no está muy contento con ellos, y además sus rivales están más fuertes que aquella vez. El escenario es a la inversa, ahora su caballada esta muuy flaca y sus contrincantes relinchan vigorosamente.
En Angostura el PRI no tiene remedio, con sus penosos espectáculos, Aglaee Montoya se llevó de corbata al “Loco Chenel” y la gente está muy desilusionada.
Y el hecho de que en Salvador Alvarado hayan desenterrado políticamente a Liliana Cárdenas es un indicador claro de que las cosas están muy mal. Basta con recordar el ánimo y mala relación que había en el último año de la administración que gobernó Liliana Cárdenas, no solo con el pueblo sino con sus propios compañeros de trabajo y qué decir de sus compañeros de partido. “A la señora se le subió”, fue el común denominador para para reflejar el descontento provocado por la actitud que asumió Liliana y que algunos quejosos extremaron al clasificar como prepotencia.
Los viejos lobos del PRI, son especialistas en medios de comunicación y con una amplia y reconocida habilidad verbal para negociar. Don Heriberto Galindo y David “Pecuni” López comenzaron a operar y trabajar en la región del Évora. Los columnistas comenzaron a arrastrar la pluma con aquel estilo inconfundible, fino y positivo pero falso, adulador y fantasioso como en sus tiempos.
En ellos, se emanan evidentes tufos de miedo e indirectamente exhiben sus debilidades, una de ellas es la falta de liderazgo en la región del Évora.
Por ahí, en una columna publicada en periódico El Debate, un medio de comunicación que por cierto al igual que El Chilorio Power ya no es lo que representaba, ni pesa lo que pesaba, sobre todo en la región del Évora, en donde se volvió un pasquín político de centavos, en el que sus notas carecen de fuentes, sus notas parecen columnas, mientras que sus columnas parecen mitote de espectáculo o exageraciones escritas con el hígado, abusivas con mucho dolo periodístico pero que al final de cuentas provocan risas en lugar de réplicas, y por ende su credibilidad está por los suelos.
Pues en una de esas penosas publicaciones, se presume las capacidades de Don Heriberto Galindo y el peso del “Chilorio Power” para controlar la región del Évora y que para ello cuentan con los mejores gallos, rayando en la osadía de que Guillermo “Memo” Galindo Castro pudiera regresar al PRI, algo que resulta prácticamente imposible y de hecho increíble. Porque en primer lugar “Memo” Galindo no tiene ningún motivo ni necesidad de ello. Es el pasísta con más peso y referente en la región del Évora, el más ganador en la historia del PAS, con un futuro muy prometedor y además considerado la gran proeza del PAS en Sinaloa. Mantiene una gran relación de admiración, respeto y agradecimiento con el maestro Héctor Melesio Cuén Ojeda y seguramente seguirán haciendo historia juntos durante muchos años.
Ya habiendo dejado en claro ese tema. Ahora vamos a rematar y exhibir lo que realmente quisieron decir con aquella publicación, porque para llegar a ese grado y mencionar que “Memo” Galindo podría regresar al PRI, es evidente que en el PRI no tienen una figura como él, limpia, con buen arrastre y con un gran equipo. Tal vez lo quieren relacionar con el parentesco de tío y sobrino que hay entre “Memo” Galindo y Don Heriberto Galindo, lo cual es cierto, pero es bien sabido que el sobrino no le debe nada al tío en cuanto a política, todos han sido testigo de que “Memo” Galindo se ha abierto paso a base de su esfuerzo y lucha constante desde que era un jovencito, que tocó puerta en el PRI es cierto, pero también es cierto que nunca se las abrieron. Entonces ¿qué tan agradecido o en deuda podría estar con el PRI?.
En cambio, al PAS le debe todas sus glorias políticas y al maestro Cuén la oportunidad y confianza que le dio al creer en él para dejarlo abanderar al PAS en Mocorito y que seguramente le dará la oportunidad de seguir cosechando más triunfos en el futuro.
Para concluir, podemos decir que el PRI en la región del Évora se asustó con el petate del muerto. Jaime Angulo en Mocorito, Romeo Gelinec en Salvador Alvarado y El Capy Rivera en Angostura; están más que listos y con el camino libre para ganar la batalla en la que se pronostica que los priistas “Polochito“ Camacho, Liliana Cárdenas y Aglaee Montoya, podrían dejar sus partidos en la tercera fuerza política en sus respectivos municipios. Aunque sí se da una candidatura común entre PAS y Morena, solamente así el PRI puede quedar en segundo lugar pero con un abismal margen de desventaja.