2018: LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Siempre tenemos una ilusión por algo o por alguien y entre más se vive, las ilusiones son canjeadas por realidades no muy al gusto de quienes las vivimos. Hechos y sucesos que nutren la realidad misma y que ésta nos sorprende más día con día. De alguna manera siempre hay un imaginario que nos guía en la acción cotidiana, acción que muchas veces no es la mejor ni la más necesaria con la que debemos destacar cada 24 horas que vivimos. Soy de las personas que defienden su postura ideológica y no la cambio por otra sin entender realmente cual fue el motivo de dicho cambio. Seguramente la interpretación de la realidad que vivimos se separa grandemente de mi entender a los hechos de los demás. He dicho en algunos foros que la discusión y el análisis nos pueden llevar a escenarios diferentes y de más entendimiento colectivo. En la política no se ocupa entender profundamente a las personas sino más bien entender la praxis que los mueve y los hace desear alcanzar tal o cual cosa. Si bien la política se convierte finalmente en ese platillo dulce en el que se combina el pan con la tortilla, la melaza y las pasas, el queso y el cacahuate, dando por resultado una capirotada con el sabor de todas las propiedades mezcladas en ella y deseada comerse por todos. Y es que lo que hoy se ve en esta temporalidad de la transición no es para nadie el todo esperado, pues sorpresa tras sorpresa va caminando lento este asunto de los poderes salientes y entrantes. Lo cierto es que las sorpresas no se han hecho esperar y seguimos teniendo en el pandero una melodía que no es grata al oído.

Sorpresivamente la ciudadanía ha entrado en el juego político de manera activa y esto nos lleva a hacerlo con mayor responsabilidad. Un ejemplo de ello será la consulta ciudadana que empezará este 25 para concluir el 28 de octubre. Consulta que servirá para decidir si se construye o no el NAICM en Texcoco o en algún otro lugar.

Habremos de entender el motivo real de ésta consulta y es que en campaña AMLO habló mucho de ello y de las grandes e importantes decisiones que los ciudadanos, como usted y yo debemos tomar acerca de nuestro futuro económico y social de nuestro país. Decidir sobre el gasto gubernamental es muy significativo pues la historia de México está llena de actos que nos llevaron a sufrir verdaderas crisis económicas familiares y seguimos viviendo las secuelas de ellas. Lo ocurrido, lo que ocurre y lo que vendrá serán la clara evidencia si nos equivocamos o acertamos, habremos de vivir estas experiencias y sacar de ellas lo mejor para todos. Lo que ocurre en la real politik sigue siendo para MI algo sin entender y los resultados dirán todo lo que necesitamos saber. Por el bien de todos, necesitamos entender.

Así sea.

Oswaldo del Castillo Carranza

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