La famosa frase: “El rey está desnudo”, del cuento de Hans Christian Andersen. El rey engañado por usar un traje invisible. Qué bien, a la vieja usanza de los aclamadores del poder, logran hacer creer al mandatario que todo lo que hace es correcto. Los estafadores del imperio abundan, soplando a los oídos del arrogante mandatario, a hacer lo que oye de ellos. La vanidad del “rey”, lo ciega, a tal grado que cree verdaderamente que su traje es invisible. Para sorpresa de todos, la ingenuidad de un niño, al gritarle “el rey va desnudo”, el teatro se viene abajo. Solo basta con la inocencia del menor para develar una realidad siniestra construida para engañar a aquellos, cuyo fanatismo los ciega al igual que al propio mandatario. Lo sucedido en Minneapolis, en ese asesinato de la mujer, es claramente algo que niega la propia autoridad por no querer ver lo que realmente está haciendo ICE. El miedo y la presión social construyen un escenario propio donde la intensa propaganda crea una “verdad” y que esta se hace irrelevante. Finalmente la narrativa es el arma usada para dar sentido a la mentira. Debemos preguntarnos si Trump, es ese arrogante empresario que de pronto se hace político, es lo que es por él mismo, o es producto de una sociedad que ha ido caminando al borde del precipicio. Porque usted lector, al razonar que las personas son como son, cómo es que llegan al poder haciendo lo que nunca esperamos ver en la política del país más poderoso del mundo. Trump, nos guste o no, fue nombrado presidente de los EEUU, por su mismo pueblo. Concedo que no fue por una gran mayoría, pero ciertamente fueron ellos quienes lo eligieron. En el personaje de marras, no hubo sorpresas, lo vimos concitar a miles de sus seguidores para que tomaran el Capitolio, nadie ignoró ese hecho, si lo eligieron de nuevo, nadie podía esperar algo distinto a lo que ya habían visto. Ciertamente el rey va desnudo, en esa metáfora, habremos de ver que lo que había hecho lo repetiría. Que ahora se arrepientan de haberlo elegido, pues es demasiado tarde. Lo sorprendente será ver cuáles frentes políticos abrirá mañana y si esos frentes nos llevarán a pagar las consecuencias de una sociedad altamente alienada. La deuda de los EEUU asciende o rebasa ya el 125% (38 billones para nosotros, trillones para ellos) de su PIB, lo que la vuelve impagable. En este año tendrá que pagar 10 trillones por los intereses acumulados, para el siguiente año se le agregará 1 trillón 500 mil billones. El rey va desnudo, y si, todos sabemos que no esconde nada y es absolutamente trasparente. Una nueva era se asoma, el colonialismo moderno fija las nuevas herramientas con las que controlará parte del mundo. Sea pues.