
De Diógenes al Químico Benites…Diógenes llamado el Cínico; fue el discípulo más destacado de Antístenes, fundador de la escuela cínica. Dado que no se conserva ningún escrito suyo, sólo es posible reconstruir sus ideas a través de las múltiples anécdotas que circularon sobre su figura, las cuales reflejan más un modo de vida que un discurso filosófico articulado… Pero, Hablando Claro, Diógenes iba siempre descalzo, vestía una capa y vivía en un tonel, rechazando los convencionalismos, los honores y riquezas e incluso toda tentativa de conocimiento; para él, la virtud era el soberano bien…Se cuenta que este personaje que vivió hasta cierto punto en el “vale madrismo” creía que la felicidad se lograba mediante la satisfacción exclusiva de las necesidades naturales en el modo más sencillo y práctico, sin estar condicionado por el peso de las instituciones. Consideraba que las convenciones contrarias a estos principios no eran naturales y debían ignorarse. Por esta razón se le llamó kyon -perro-, de donde deriva el nombre de cínicos… En base a su peculiar forma de vida, se han contado más anécdotas y leyendas sobre la vida de Diógenes que de cualquier otro filósofo. es imposible evitar hacerse una serie de preguntas. ¿Por qué vivía en un tonel? ¿Por qué rehusaba cualquier tipo de comodidad, hasta el punto de vestir sólo una túnica o de lamer el agua de los charcos, como hacen los perros? ¿Y qué quería decir con su busco un hombre, su respuesta a todo aquel que le preguntaba por su caminar a plena luz del día por las calles de Atenas llevando un farol encendido en la mano? …La historia de Diógenes que vivió en el siglo cuarto antes de la era cristiana, es larga, pero el espacio es corto y bueno con todo respeto sin el afán de ofender, vive y gobierna Mazatlán; -“La Perla del Pacífico,” un personaje que se da vida de Rey, que goza de impunidad política, que raya en el cinismo, que agrede la dignidad de quienes se atreven a criticar sus dispendios y francachelas con los dineros del pueblo…Un presidente municipal repudiado y vergüenza del partido que lo propuso y a quien le mordió la mano; un señor conocido como “El químico Benites que adquirió lámparas no para buscar a un hombre, como lo hizo Diógenes, sino para que le iluminen el sendero por el que transitan jovencitas turistas que visitan la playas de su feudo y poder ver con claridad cuerpo y figura;¡Ahhh! Y que, para ello, no le importó el precio… ¿Hasta cuándo, pues, las instancia que tienen que ver con el manejo transparente de los recursos en aquel municipio le pondrán freno.? El caso del gasto abusivo de 400 millones de pesos en la compra de lámparas ya está en la mesa del análisis y los Mazatlecos exigen que se pongan correctivos a quienes traicionan la confianza del pueblo y sirva de ejemplo a otros políticos bandoleros. Diógenes y el Químico Benites, son dos cínicos, cada quien con su estilo personal de ver el mundo y la vida…La frase: “Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos;” la escribió William Shakespeare. Soy Mario Castro, servidor de usted.