Humorismo Semanario No. 1688

Cómo consiguió Adán a Eva
No hay nada como una buena historia bíblica para alegrarte el día.
Adán andaba triste y meditabundo por el Jardín del Edén sintiéndose muy solito…
Así que le preguntó Dios, ¿Qué pasa contigo, Adán?
Adán le dijo que no tenía a nadie con quien hablar, que se sentía solo e incompleto.
Entonces Dios se propuso darle compañía a Adán …
Y así se lo hizo saber, le dijo lo que sería una mujer.
Le dijo, esta preciosa chica te conseguirá comida y cocinará para ti.
Y cuando inventes la ropa lavará y planchará para ti.
Ella siempre estará de acuerdo y acatará cualquier decisión que tomes y no te refunfuñará.
Y siempre será la primera en admitir sus errores cuando estés disgustado con ella.
Cuando te vayas de parranda con tus amigos no te reprochará nada.
Ella te adorará y reverenciará!
Cuidará de tus hijos y nunca te pedirá que te levantes en mitad de la noche para cuidarles.
Nunca tendrá un dolor de cabeza y satisfará todos tus deseos de cualquier tipo.
Entonces Adán le preguntó a Dios: ¿Y cómo obtendré una cosa así?
“Te costará un TESTÍCULO”
¡ ¡ ¡ ¡ ¿ W h a t ? ! ! !
Adán miró hacia abajo (andaba desnudo), tragó saliva y le preguntó:
¿Y qué me das por una costilla?
¡Y ya sabes el resto de la historia…!!!
Y todo por regatear‼

La esposa regresa a su casa y… ¡Encuentra a su marido haciendo el amor con una tremenda, bella, espectacular, e infernal hembra…!
– ¡Desgraciado, mal nacido, infiel, ¿Cómo te atreviste a hacerme esto a mí, la esposa fiel, la madre de tus hijos?, ¡Me voy!, Quiero el divorcio…..¡
– ¡Espera…, espera… Un momento!! Antes de decidir, por lo menos escucha lo que pasó…..
– Será lo último que te permita, ¡¡Habla cretino, hombre maldito!!!….
Y relata el marido:
Mientras volvía a casa, esta joven me pidió que la acercara. La vi tan indefensa que accedí a llevarla. Noté que estaba muy delgada, mal vestida y sucia. Me contó que hacía 3 días que no comía. Con gran compasión y dolor, la traje para casa y le recalenté la cena que te prepare anoche y que no te comiste porque “y que te engordabas”; y la pobre prácticamente se los devoró…..
Como estaba muy sucia le dije que se bañara. Mientras se duchaba noté que su ropa estaba sucia y rota; así que la tiré a la basura. Le di esos jeans que hace años no usas porque ” y que te quedan apretados”, la blusa que te regalé para el aniversario y no usas porque “y que no te gusta, porque tuve mal gusto cuando la
escogí” y las botas que compraste en esa lujosa zapatería y que nunca más te pusiste desde que tu amiga se compró unas iguales.
La joven se iba muy agradecida. Pero cuando la acompañé a la puerta se devolvió y con los ojos llorosos me pregunto:¿No tiene otra cosa que su señora ya no use? y bueno aca estamos…

Un testigo de Jehová se sienta junto a un Mexicano en un vuelo.
El Mexicano pide un Whisky con soda.
La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo:
-Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de prostitutas de Babilonia antes que una gota de alcohol toque mis labios.
El Mexicano devuelve el Whisky y dice:
-Yo también. No sabía que se podía elegir eso….

Un compa vendió una vaca para ponerse dientes ya que le faltaban tres de enfrente, sin decirle a su mujer se los puso y se fue a su casa contento, llego y estaba su vieja descuidada lavando los trastes y que le llega por atrás y la muerde en el cuello…ella le dice…tate quieto que no tarda en llegar el molacho !!!!!

Uno de Navojoa llega a la casa de un ricachón de Cd. Obregón y le pregunta al
dueño si tiene algo para arreglar o reparar, ya que necesita algo de dinero.
El dueño le dice: – ¿Cuánto me cobras por pintar el porche?
El Navojoense responde: – ¿Qué le parecen… 300 pesos?
El hacendado, muy de acuerdo con el precio, le da la pintura, la escalera,
las brochas, etc. Al rato su esposa le comenta:
-¿Sabrá ese hombre que tiene que pintar el techo también?… ¿por qué no vas a ver cómo lo está haciendo?… mira que es de Navojoa. y hacen muchos chistes sobre ellos…El marido no le presta atención. Al rato suena el timbre. Es el Navojoense, que le dice:
-Terminé con el trabajo y ya limpié las brochas y como tenía pintura extra le dí dos manos y guardé todo en el garaje.
El señor, sorprendido, saca dinero de su bolsillo y paga lo convenido, y le agrega 100 pesos de propina.
El Navojoense se lo agradece y ya retirándose, se devuelve y dice:
-¡Ah!… y no es un porche…. es un Toyota

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