ES HORA DE REDIMIRSE 

El Gral. Salvador Cienfuegos Zepeda se queda en prisión hasta que el juicio logre el propósito por el que da a lugar. Acompañado de Genaro García Luna, otro más con la misma acusación, formarán parte de una serie televisiva de Prime o de Netflix. Las acusaciones por las que fueron detenidos son similares y estas debieran ser para muchos funcionarios que están ahora en picota.

Para los EEUU, una detención como la que estamos viendo, forma parte de un programa de justicia que a su vez le sirve para hacerse de recursos que fueron obtenidos mediante asociaciones delictuosas, ya sea por lavado de dinero o simplemente por la conspiración en el trasiego de drogas.

En México desde hace mucho tiempo era secreto a voces que todos ellos estaban vinculados al tráfico de estupefacientes y de armas prohibidas de uso exclusivo del ejército mexicano, que mediante acuerdos o no, la droga y las armas tenían rutas claramente definidas entre un país y el otro, en este caso entre México y los EEUU, no digamos de otros países como el de Colombia y algunos más. Se sabía la existencia de algunos miembros del ejército, funcionarios, gobernadores, empresarios y de otras instituciones que protegían a los Cárteles, principalmente al de Sinaloa.

Suponíamos, como muchos otros supuestos, que México estaba comandado por grupos delincuenciales, y no era que estábamos en un error, sino más bien era que se observaba en las calles ciertas incursiones sospechosas en donde quedaba muy claro que los que mandaban eran esos grupos de poder que operaban sin charola del ejército o de la policía federal o estatal. Grupos delincuenciales, ya sea con charola o no, no eran distintos, mucho menos se distanciaban de otros grupos delincuenciales de cuello blanco o de cuello gris, llamados de cuello gris a los grupos empresariales que siguen afiliados a  las mafias del poder. Hoy todo lo anterior ha dejado de ser un supuesto para convertirse en una realidad. Por mi parte estoy de acuerdo que sean los gringos quienes se coronen por estas detenciones, pues si esperábamos a que México pudiera hacer lo mismo que el vecino país del norte, tendríamos que esperar demasiado tiempo. Nuestra justicia es tan lenta, como lenta es el paso de la tortuga.

Sé que nos llevará algo de tiempo, pero tengo Fe que llegará el momento donde las leyes en México se cumplan a cabalidad. El show apenas comienza y como bien lo dijera AMLO, que si nos dedicáramos a castigar a los corruptos, no tendríamos ni el tiempo ni los espacios en las cárceles para todos ellos.

La reflexión que podemos hacer es la siguiente: ¿Por qué a sabiendas que la corrupción pudiera estar en todos lados, hacemos nada para evitarla? Sabemos que los defensores de todas esas gentes corruptas fueron en el pasado un ejemplo, dicho por ellos mismos, nunca por el reconocimiento del pueblo. Los felipes, los peñas, los diegos, los osorios, los mazos, los lozanos, los junco, los ciros, los Loret, los brozos, las denises, los raymundos, los alatorres los, zuckermann, los sarmientos, los lópez dóriga, los córdova, las micha, los krauzes, en fin, son tantos los que alabaron al viejo régimen que no terminaríamos de nombrarlos a todos.

El hartazgo es una realidad contenida en una olla de presión. ¿Por qué tanto fingir, no pensarán en redimirse para morirse tranquilos? ¿Por qué esperar tanto? El castillo de naipes ya está casi en el suelo, solo espera a ser barrido. Así sea.

oswaldodel@hotmail.com

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