LA REALIDAD QUE CONSTRUIMOS TODOS

Está muy claro que cada persona entiende su realidad conforme a lo vivido en su corta o larga vida. La realidad es una composición de eventos que se explican en el cerebro de cada persona de acuerdo a sus experiencias. Lo vivido por cada uno tiene enseñanzas para ella misma.

La inferencia que hacemos para cada evento es sostenida por nuestras propias creencias, que en realidad son nuestras verdades.

Cada creencia la vamos sometiendo a prueba conforme vivimos en esta realidad personal y  social, pues a decir de algunos autores, la realidad la construimos en sociedad.

 Entonces, nuestra realidad es un poco también de la realidad de todos con los que compartimos nuestra vida, que conjuntamente le damos sentido a lo que nos ocurre.

En tanto que la realidad es enteramente personal en muchas ocasiones se logra un consenso; para lo cual las discusiones sirven para transformar nuestra propia realidad y quizás la de todos. Por ello, con las aportaciones de todos, esta realidad es la que tratamos de explicar.

Para el estudioso de las ciencias, su realidad la somete a prueba permanentemente, haciendo las conjeturas que le son pertinentes para llegar a un punto de acuerdo, o conclusión.

 Las experiencias difieren de cada persona, puesto que al adquirirlas la disposición y el estado de ánimo de cada sujeto explicará los eventos que vive. De igual manera las respuestas a cada evento dependerá de lo vivido de cada persona.

Así, cada quien responderá o solucionará un problema de acuerdo a las emociones que siente como respuesta al evento que vive y da como respuesta al problema de cada quien.

Cada persona irá acumulando esas experiencias que fueron emociones sentidas y aunque muchas veces no son enteramente comprendidas, los llevó en cierto momento a lidiar con su problemática como resultado de haber vivido esa realidad que le tocó experimentar o vivir.

Para el caso que nos ocupa, estamos claros que en política la mezcla de emociones y respuestas a los eventos que cada uno ha vivido lo hacen resolver, a bote pronto quizás, la problemática o las problemáticas generadas en la realidad que se vive por cada persona.

 Luego entonces, cuando oímos o escuchamos el discurso de cada persona, nunca debemos olvidar que esa persona nos está hablando de su propia realidad, que en veces esa realidad se repite en cientos, miles, millones de personas.

 El estar totalmente de acuerdo con algo o medianamente de acuerdo, o poco de acuerdo, o franca y totalmente en desacuerdo, deviene precisamente de lo que cada persona ha acumulado en su vida, que la somete a prueba para decidir el camino que deberá tomar para resolver su propia existencia.

La democracia es un instrumento para agrupar a todas las personas que de alguna manera coinciden o desacuerdan con la realidad que observan y en función de esa explicación cada uno decide la ruta por la que caminará.   

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