LOS CRIMINALES NO SE DAN EN ÁRBOLES

¿Cómo cambiar en la mente de la población, que la violencia y los robos en Sinaloa están controlados?
Dejemos un espacio para que antes de seguir leyendo, pueda usted dar una respuesta, que seguramente será obvia.
Seguramente todo lector pensó lo mismo, y es que para que el sentir general crea y confíe que ese tema está controlado, se necesita que en verdad lo sea.
En estos últimos días los alumnos de la UAS, en especial de la Escuela de Medicina y de Los Mochis viven con fobia, no sólo ellos, también del resto de instituciones académicas donde se tiene turno vespertino o nocturno.
En algunos sectores de Culiacán, en especial Valle Alto, los vecinos ya viven estando al pendiente de qué carros pasan dando varias vueltas y esto por hechos delictivos que se han presentado.
Podemos decir que la seguridad patrimonial y física del promedio de los habitantes de la capital sinaloense no es estable. No se trata de generar paranoia ni una psicosis colectiva, pero la gente ya es desconfiada, busca invertir en cámaras para sus casas, en cursos de tiro para protección personal. ¿Esto querrá decir entonces que lo anterior es una necesidad?
Las personas no ven como suficiente el apoyo de la policía ni la seguridad que brindan, de aquí se toman dos puntos:
El primero, la superioridad de la policía respecto al crimen organizado o si este último rebasa al bando policiaco.
El segundo, la proliferación de las conductas delictivas. Respecto a esta, ¿Cuál es la estrategia para combatirla?
La proliferación de la conducta delictiva se debe combatir desde casa, los criminales no se dan en árboles, vienen de familias, cabe señalar que no sólo de familias desintegradas.
Prevención no es solo evitar el hecho, también es evitar que el agente delictivo se convierta en tal.
Javier E. Zepeda O.

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