Humorismo Edición No. 1724

Una anciana muere y llega al Cielo. En las puertas del mismo se encuentra con San Pedro, y se ponen a conversar. De repente escucha unos gritos espeluznantes.
-No te preocupes por eso -le dice San Pedro- Es sólo que le están haciendo los hoyos en la espalda a alguien para poder ponerle las alas.
La viejecilla se pone un poco nerviosa con esto, pero continúa conversando. Diez minutos más tarde, se escuchan nuevos y escalofriantes gritos.
-¡¡¡Pero, Dios mío!!! -exclama la viejecilla-.
¿Y ahora qué está sucediendo?
-No hay nada de qué preocuparse -le contesta San Pedro-.
Lo que pasa es que le están haciendo las perforaciones que se necesitan para instalar las aureolas-
-¡Ah, no, eso sí que no!.. -dice la viejita- ¡No soy capaz de resistir todo esto!- Mejor me voy al infierno.
-¡Pero no puedes hacer eso! -le dice el portero celestial.- ¡No te puedes ir al infierno! ¡Allí abusarán de ti y te violarán!
-¡¡¡ Eee’ looo Madre, “para eso” ya tengo los hoyos hechos!!!

Se encuentran Donald Trump y Barack Obama en una peluquería…
Los peluqueros deciden guardar silencio para evitar que la charla se vaya a terminar en política….
El ambiente es tenso… los peluqueros terminan casi al tiempo y cuando están sacudiendo a Trump el peluquero agarra loción refrescante para echarle y Trump lo detiene diciendo…
-¿”estás loco?, llego con ese olor a mi casa y mi mujer va a pensar que estuve en un prostíbulo!”…
En ese mismo momento están sacudiendo a Obama y el peluquero le pregunta:
-“Presidente a Ud tampoco le aplico loción refrescante”?
-Obama sonríe y dice:
-“A mí sí aplíqueme loción sin problema… Michelle no sabe cómo huele un prostíbulo”…
LA BRAGUETA
Un hombre ya maduro contrató una secretaria.
Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa.
Un día, mientras tomaba dictado, notó que su jefe tenía la bragueta abierta.
Terminó el dictado y se dispuso a salir de la oficina cuando, antes de cerrar la puerta, dijo:
‘Por cierto, señor, la puerta de su cuartel está abierta.’
El hombre no entendió el comentario; no obstante, al poco rato se dio cuenta de que el cierre de sus pantalones estaba abajo.
Al hombre le hizo gracia la manera en la que su secretaria se había referido al pequeño incidente y decidió aprovechar la oportunidad para coquetear un poco, por lo que la llamó a su oficina:
‘Dígame, señorita, cuando vio que la puerta de mi cuartel estaba abierta, por casualidad no vio también a un soldado en posición de firme?
Oh, no, señor! Lo único que vi fue un veterano de guerra sin fuerzas echado entre dos viejas mochilas de campaña.

-¿En dónde fue tu primer beso amor?
-En la playa, ¿y el tuyo?
-En el colegio.
-Espera, ¿tu colegio no era sólo para hombres?
-Sí

-Tío, con todo el dinero que gastas en cigarros, ya te hubieras compra un Ferrari.
-¿Y tú fumas?
-No.
-¿Y tu Ferrari?
-Pero es que yo…
-DONDE ESTA TU PUTO FERRARI!!!

-Amor, cuéntale a mi mamá lo que te hice hoy.
-Suegra, su hija me la chupo, es buenísima haciéndolo, se la traga entera.
-Me refería al almuerzo pendejo!
-Ah sí, estaba rico.

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