Humorismo Edición No. 1716

Tía Teresa, ¿para qué te pintas?
-Para estar más guapa.
-¿Y tarda mucho en hacer efecto?

-Hola, María por favor pásame a mi esposa.
-Está acostadita.
-¿En brazos de morfeo?
-La verdad no sé cómo se llamará ese señor.

Estaba una pareja de campesinos en la cama, y el esposo comienza a acariciar a la esposa, le toca los senos y le dice:
-Mujer, si estos senos dieran leche echaríamos a todas las vacas de la finca!
Sigue tocándola mas abajo, le agarra las nalgas y dice:
-Uhmm mujer, y si este culito pusiera huevitos echaríamos a todas las gallinas de la finca!
En eso la mujer le agarra el miembro y le dice:
-Uhmmm Chepe y si esta chingadera se parara mas seguido, echaríamos a todos los trabajadores de la finca!!

Hoy me enferme de tanto estrés y el doctor me recomendó tomar antibióticos:
-Cervecilina.
-Ronnicilina.
-Wiskycilina.

Yo vivo a base de la vitamina C:
Computadora
Celular
Comida
Cama

-¿Y de qué murió su esposa?
-Envenenamiento.
-Pero se ve muy golpeada.
-Ah, es que no se lo quería tomar.
-Juan, este reporte está mal.
-Mire jefe, lo importante es que su esposa no sepa que anda con la secretaria.
-Así déjalo, quedó chingón.

-¿Señor usted es bizco?
-No, lo que pasa es que tengo un ojo tan bonito, que el otro se le queda mirando…

Una niña pregunta a su madre:
-¿Cómo se creó la raza humana?
-Pues hija, Dios creó a Adán, y a Eva y esos tuvieron hijos y así fué.
Dos días después, le pregunta a su padre y este le contesta:
-Hace muchos años existieron los monos y fueron evolucionando hasta el ser humano.
La pequeña confundida le dice a la madre:
-¿Cómo es posible que tú digas que la raza humana la creó Dios y papa diga que fue el mono?-
-Mira hija, es muy simple:
¡Yo te hablo de mi familia y tu padre de la suya!

En la tienda:
-Señor ¿Tiene bolas de algodón?
-Mire si tuviera bolas de algodón ¡Mis hijos serían peluches!

Un hombre entra en un restaurante, pide una sopa y ve al camarero con el dedo gordo metido en la sopa. El cliente le mira con cara de asesinarle y con sarcasmo le pregunta:
– ¿Qué, divertido lo del dedito en la sopa, no, cerdo?
A lo que el camarero contesta:
– Es que resulta que me ha picado una avispa y tengo el dedo rojo, y el médico me ha dicho que lo ponga en algo caliente.
– ¡Pues te lo podías meter en el trasero!
– No, si es lo que hago entre plato y plato.

Está un señor en el lecho de muerte a punto de morir y le dice a su esposa:
– Ahora que voy a morir, dime si me has sido infiel
– ¿Y si no te mueres, qué?

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