Breves del Évora Edición No. 1702

Ahora criticar no es por ideales…sino una moda política

Últimamente con el uso de las redes sociales y tantos portales en internet que se dedican al tema político y el periodismo, se han incrementado de manera drástica las críticas contra los gobiernos y políticos. Bendita sea la “Libertad de Expresión”.
Hoy en día todos los ciudadanos tienen el poder de expresarse, hacer resonar su sentir y pensar, algunos lo hacen para hacerse notar y ser tomados en cuenta, para algunas personas es algo novedoso y tentador, sobre todo para aquellos que siempre habían tenido el sueño guajiro de ser periodistas, ahora con las redes sociales y 30 pesitos o un “tostón” de saldo pueden entretenerse buueen ratooo y dar mucha lata y guerra. Aquí es donde está el problema, en el “pasar buen rato en las redes sociales”, y es que, una gente “deoquis” es muy peligrosa y sobre todo un loco desocupado (¡¡Ave María Purísima!!). Precisamente los más locos y ociosos son los políticos desempleados (hay muchos en Mocorito), quienes se han tomado como una meta de vida, el estar criticando todo, hasta la lluvia, el polvo y el color de las moscas. Otros que están casi del mismo pelo son los maestros, inexplicablemente no se sabe cómo le hacen para pasar todo el día en las redes sociales, ya que supuestamente trabajan mucho y cuando no están dando clases, dicen que están preparando lo del día siguiente o evaluando a sus alumnos…el caso es que ellos siempre se quejan que ser maestro es lo más duro, casi casi caasiii, como si fueran un peón de albañil de tanto esfuerzo y más cansado mentalmente que el diseñador de cohetes de la NASA. Cada vez se ven más maestros atareados en Facebook, mientras que sus alumnos todavía creen que la tierra es plana.
En Mocorito, un municipio que vive su primera alternancia política y que apenas llevan escasos 8 meses y feria gobernando, aquellos que por primera vez en la historia de dicho municipio lograron vencer al partido (PRI) que tomó las riendas casi desde la revolución.
Para los nuevos funcionarios y para el presidente municipal, Guillermo “Memo” Galindo no hay excepción, ni están exentos de críticas por parte de la nueva moda. Para que se den un ejemplo, con la libertad de expresión en su máximo esplendor en México, no se necesita ser intelectual o sabio, cualquier “tacuachi” puede entrar a las redes sociales y mentarle la madre a quien se le pegue la gana y no pasa nada, así de fácil y extensa esta la cosa. Por esa razón, cada vez que usted, yo o cualquier persona que entra a las redes sociales, vamos a encontrar un montón de críticas contra todo, en estos tiempos a nadie le gusta nada y todo esta mal, realmente son pocas las cosas positivas que salen en los muros de Facebook y Twitter.
Volviendo al caso de Mocorito, me llama mucho la atención el contraste que hay entre las acciones y las críticas. Resulta que en este municipio aunque es demasiado grande, todos prácticamente se ubican y se conocen, y no sólo los de Mocorito, sino los de Angostura y Salvador Alvarado también. Como analista político no puedo irme con los mitotes y suposiciones, y mucho menos con el hígado tal y como lo hacen los críticos modernos, por esa razón es importante dedicarle un poco de tiempo a los temas que se van a publicar. Para el caso de Mocorito resulta hasta cómico el asunto de las críticas contra el nuevo gobierno de Guillermo “Memo” Galindo, y nos queda claro que los ataques son meramente mediáticos o simplemente por moda. Por ejemplo aquellos opositores priistas y “anti-memístas” que reniegan y repruban todo lo que hace “Memo” Galindo… pues resulta que esas personas criticonas y ofensivas en las redes sociales, son los primeras que se ven disfrutando de los eventos y actividades que hace la administración municipal, ¡así es!! en primera fila y con la sonrisa de oreja a oreja, y la verdad que bueno que vayan y disfruten de los eventos, cursos, talleres y cualquier tipo de actividad que haga el gobierno de “Memo” Galindo. Eso demuestra y comprueba dos cosas:
La primera es que “Memito” Galindo gobierna para todos y para todos por igual y sin distinción alguna.
La segunda es la poca vergüenza que tienen para criticar y reprobar todo, y al día siguiente ir a gozar y disfrutar de aquello que dicen que no sirve. Lo cual indica que sus críticas sólo las hacen por moda o para llamar la atención.

Quién no se acuerda cuando decían que la rehabilitación de las albercas municipales era una ofensa, casi un crimen decían. Ahora muchos de esos no salen de ahí, nadan de muertito y se echan un coyotito bronceándose los fines de semana. O aquellos que nomás abrieron las clases de natación fueron los primeros en inscribir a sus crías y hasta pelearon por salir en la foto con el presidente.

También están aquellos que ahora hasta bailan dos horas de banda en el Viernes de Plaza y piden canciones, los que dicen que la carretera era para ayudar nomas a Guamúchil y resulta que la parte de Mocorito ya está terminada y sólo queda por terminar lo de Salvador Alvarado, aparte reniegan que no sirve y los han visto pasar a más de 120 km/h, cuando antes iban 40 km/h y capeándose los enormes baches, hasta los periodistas que a diario escriben pestes de Mocorito se han visto muy seguido disfrutando de Mocorito, paseando en bicicleta, bailes populares o simplemente vienen a pasar un rato romántico con su pareja, se ven felices, tranquilos y despreocupados. Es evidente que les consta y gozan del buen ambiente que ha generado y mantiene el gobierno municipal pero prefieren decir lo contrario, lo cual comprueba que la crítica es falsa y meramente ardor político.

Pero la que sí se ha volado la barda es la regidora priísta, Gerónima Julieta Belmontes, quien se ha vuelto la peor de todos los críticos, como política en cabildo o como ciudadana en la calle. Una vez se quejó del estado del parque Los Álamos y resulta que es su propio hermano Romeo Belmontes, quien ahí trabaja limpiando, inmediatamente corrigió que ella se refería a las ramas crecidas y no a la basura (se tumbó la barra) pero justificó que él está ahí para barrer y no para arrancar ramas. La cosa no paró ahí, a raíz de eso, alguien denunció en Facebook que en esa zona curiosamente aparecen muchas colillas de cigarro y no precisamente de tabaco. Por lo que también le recomendamos a la regidora, que pida apoyo a la policía para que echen rondines constantes hasta dar con el “fumador”, y de paso que su hermano trabaje más tranquilo sin la presencia del algún vicioso que pudiera andar rondando esa zona y poniéndolo en peligro.

Para finalizar, solamente invitar a todos a ser más conscientes y éticos a la hora de criticar, recuerden que la palabra es una las cosas más valiosas en una persona, la palabra nos da respeto y nos define como personas. Por ello es importante cuidar lo que decimos, de ello depende como nos traten los demás.

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