Marca Cultural Semanario No. 1692

Hasta hace poco se asumía que la responsabilidad de las empresas era únicamente generar utilidades, actualmente esta concepción ha cambiado, al tomar en cuenta que sus actividades afectan positiva o negativamente la calidad de vida de sus empleados y de las comunidades en que llevan a cabo sus actividades.

En el estado, por iniciativa de 12 empresarios sinaloenses, se constituye en el año 2007, AccionaRSE, comunidad sinaloense, A.C, con el objetivo de impulsar la cultura de la responsabilidad social. AccionaRSE cuenta con un consejo integrado por el presidente ejecutivo, Lic. Héctor Enrique Orrantia Coppel, Lic. Gilberto Aispuro Fernández, secretario y como consejeros Lic. Adriana Rojo Zazueta, Lic. Marco E. Ojeda Elías, Lic. Manuel Díaz Echavarría, Lic. Ioanis Stabrópulos Escobosa, Ing. Jesús Paredes Peimbert, Ing. José Ernesto López Ceniceros, Lic. Juan Carlos Lizárraga Mercado, Ing. Luis Alfonso Mendoza Armenta, Lic. David Cruz Almada e Ing. Luis Antonio de Saracho Fuentevilla, así como por un equipo operativo, dirigido atinadamente por el Lic. Fidel Alejandro Reyes López, quien amablemente concedió una entrevista para conocer acerca de todo lo que implica esta nueva cultura de ser socialmente responsable.

Y nos dice: “La responsabilidad social empresarial dejó de ser filantropía y se ha convertido en toda una estrategia comercial pero más enfocada a cuatro aspectos importantes de la empresa: la parte de la calidad de vida de los trabajadores, la ética empresarial (códigos de ética, conducta, el comportamiento hacia los proveedores, hacia nuestros compañeros, hacia nuestros clientes) la parte de la vinculación de la comunidad que tiene que ver específicamente cómo la empresa se vincula con su entorno y por último la parte que es la sustentabilidad, el respeto al desarrollo sustentable. Ser una empresa socialmente responsable significa un estilo de vida, es decir que es una empresa que cree en sus empleados, les da la libertad, hace que asuman también su responsabilidad.

Es un todo. Al tener, por ejemplo, códigos de ética y reglamentos internos, activa un mecanismo sano entre los compañeros de trabajo y con los proveedores. Tener una buena calidad de vida para todos, genera ganancias para la empresa, porque si tienes una buena calidad de vida son menos permisos para ir al doctor, son mayor efectividad y productividad, mayor reconocimiento a tu trabajo y eso hace que se motiven.

Al hablar por ejemplo de vinculación con la comunidad, es decir, no solo exitosamente comerciales sino que también tenemos una responsabilidad con nuestro entorno, tanto los productos que vendemos como los servicios como la imagen pura e institucional, darle ese plus a la empresa, darle valor agregado a lo que estamos haciendo como empresa. Que sepan nuestros clientes que somos congruentes con lo que hacemos.

Responsabilidad social es una retroalimentación con la sociedad, una actitud, una forma de vida. A lo largo de mi trayectoria profesional en este camino he encontrado compañeros muy comprometidos. Tú notas que ahorrar papel reciclado, no tirar agua en los baños, comportarse debidamente, respetar a los compañeros, es un cambio diferente e inspirador, te cambia la mentalidad y cuando hay respeto a los valores es impresionante como se puede mover una empresa. La responsabilidad social se vive, no es platicarla, es ver que la gente se organiza para jugar beisbol, tiene una comida sana, como los choferes llevan material a los centros de acopio, como las esposas de los empleados van a pláticas de superación para que la familia esté bien, que la misma gente de la empresa tenga una actitud amigable al trabajo y una actitud de mucho enfoque, porque al fin y al cabo no somos una sociedad que esté nada más apoyando la razón de hacer negocios, se entiende que somos una parte de la comunidad, somos parte de un mismo empuje y es Sinaloa”.

Para recordar un 27 de junio de 1880, nace Hellen Keller, escritora, activista y oradora estadounidense, destacada por su historia de superación y su trabajo incansable en la lucha por los derechos de los más necesitados. Aprendió a comunicarse y a leer y escribir a los siete años, gracias a su profesora Anne Sullivan. Hellen Keller se convirtió en la primera persona con esta discapacidad sensorial en obtener un título universitario. Lo que significó un gran avance en el área de Educación Especial. Su vida ha sido llevada al cine y teatro, en historias que vienen a sumarse a los catorce libros y más de 400 artículos escritos por esta intelectual estadounidense.

Gracias por tu tiempo, hasta pronto, DM.

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