LO QUE CALLAMOS LOS HOMBRES

Hace una semana vivimos el festejo del Día del Padre y cada año se va festejando más al papá respecto a épocas anteriores.

Mucho tiene que ver la mercadotecnia y sus ofertas, además de los memes en las redes sociales donde de manera cómica se pide igualdad en los festejos del día del padre y del día de la madre.

Dicho día llevó a la reflexión sobre la equidad, y es que en algunos casos ya estamos del otro extremo, la lucha por la igualdad llegó a conquistar la exclusión, como si se tratara de una revolución donde cae un gobierno y se instaura otro.

En Sinaloa, las víctimas de la violencia intrafamiliar no son sólo las mujeres, también los hombres, y la violencia entendida como psicológica, verbal y física.

El mismo ambiente “machista” si se le quiere llamar así, hace víctimas a los mismos varones, en el sentido de que hay un gran número de hombres, golpeados e insultados por sus parejas, pero no demandan por lo “anormal” que se viera en nuestra sociedad.

Lo mismo es el caso de acosos y extorsiones, se dan de la misma manera de mujeres hacia hombres. La equidad debe partir en que en la actualidad no existe sexo débil, existen personas débiles y vulnerables, mas no por su sexo, sino por la personalidad propia.

Hoy en día encontramos puestos de trabajo y posiciones políticas “exclusivas” para mujeres, ¿No es eso discriminación de género?

Quien vele por la equidad de género, lo cual es deber cívico de todos, deberá velar por encima del sexo (o género para algunos), por la seguridad de la persona, que antes de ser hombre o mujer, es persona y la dignidad no viene por la identidad sexual, radica en el “ser”.

Javier E. Zepeda Osuna.

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