Los Puntos Sobre las ÍES… Semanario No. 1691

Positivos ajustes electorales…

La aspiración democrática no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana. Franklin D. Roosevelt

Las iniciativas recién enviadas por el Gobernador Quirino Ordaz Coppel al Congreso local para reducir las prerrogativas a los partidos en años no electorales así como reducir los tiempos de las campañas electorales y la aprobada en marzo pasado que reducirá el número de diputados locales, alcaldes, síndicos procuradores y regidores, han sido bien recibidas por todos los sectores de la sociedad sinaloense excepto, claro, aquellos dirigentes partidistas que se verán afectados en sus ingresos igual que algunos medios.
La propuesta del Jefe del Ejecutivo estatal que, al momento de redactar estas líneas estaba discutiéndose en el Congreso local en donde hay encontradas opiniones va en el sentido de reducir los tiempos de las campañas políticas, lo que significará menos gasto en esas actividades.
Así, las campañas para la elección de Gobernador en lugar de tener una duración de 60 días se reducirán a 45. Mes y medio.
Mientras que las campañas para Diputados, Alcaldes, Síndicos Procuradores y Regidores durarán solo 35 días en lugar de los 45 de que disponían en los procesos anteriores.
Menos tiempo, menos gasto en campañas, menos saturación de espacios y tiempos en medios de comunicación y en las calles, pero mayor esfuerzo e ingenio en la realización de las campañas en busca del voto popular.
Esto, desde luego, no es del agrado de algunos medios de comunicación que hacen su agosto en cada campaña.
Para ellos, son tiempos de cosecha, de vacas gordas por los cobros que hacen a los candidatos, una parte con factura y otra parte, la mayor, en efectivo fuera de la vista de la autoridad electoral y del fisco.
Otro de los puntos que ha sido recibido con beneplácito por la sociedad sinaloense en la reducción en un 35% de las prerrogativas a los partidos políticos cuando no sea año electoral.
Aquí es donde las dirigencias de los partidos o, si usted gusta, de la mayoría de los partidos pegan el brinco porque bajará el volumen de los chorros de dinero que recibían mas que para sostenimiento y operación de esos institutos, para disfrute de los dirigentes, sobre todo de los partidos chicos que viven de eso, de las prerrogativas que buscan mantener solo captando el número mínimo de votos que impida su desaparición y alcanzar posiciones plurinominales.
En ese aspecto se enmarcan los partidos minoritarios, algunos familiares, que han hecho de las prerrogativas su modus vivendi.
Es un buen paso la propuesta del Gobernador Ordaz Coppel para ir saneando el sistema de partidos en Sinaloa, como debe de hacerse a nivel nacional.
Aunque la reducción debería ser mayor, al menos como lo propone el Partido Sinaloense en el sentido de que se legisle para reducir mas del 50% a dichas prerrogativas, propuesta que el Congreso sinaloense ya envió como exhorto al Congreso de la Unión en donde de seguro encontrará si no el rechazo abierto, si el envío a la congeladora como ha sucedido con las iniciativas del PAS para la segunda vuelta electoral y la revocación de mandato.
Ahora bien, como lo explicó el Gobernador Ordaz Coppel al dar a conocer las iniciativas, esta decisión se ajusta al interés ciudadano en los términos del funcionamiento de los partidos políticos, la racionalidad en sus gastos y el carácter formativo de sus campañas, promoviendo una cultura democrática, de libre participación y de comportamiento ético, alejadas de toda denostación.
Sobre esto último una de las inicativas contempla la anulación de la elección cuando de manera generalizada, la propaganda política o electoral que difundan por cualquier medio los partidos políticos, coaliciones o candidatos, durante el proceso electoral, se caracterice por contener expresiones que calumnien a las personas.
Ello implica poner freno a las campañas negras, de denostaciones, calumnias que acostumbran algunos “profesionales” de la injuria política para llenar de lodo al candidato de enfrente.
Y vaya que no se miden. Lo vimos en toda su magnitud en la campaña estatal del 2010 y en otras locales que le siguieron. El excremento ha sido el favorito de los “asesores”, “promotores” y hasta de los mismos candidatos que lo han tolerado en beneficio propio.
¿O no, Mario López Valdez?
Estas iniciativas recogen, insisto, un clamor de la sociedad sinaloense hastiada del gasto, del derroche de recursos públicos y hasta privados provenientes de diferentes fuentes no muy claras y con objetivos eso si muy claros.
Iniciativas que se suman a las reformas constitucionales ya aprobadas en marzo pasado, originadas también en el Ejecutivo para la reducción de diputados y regidores.
Merced a esas reformas, a partir de las elecciones del 2018 se reducirá de 253 a 133 el número de regidores de los 18 Ayuntamientos sinaloenses y a partir de las elecciones del 2021 en lugar de 40 serán 30 los diputados a elegir.
Positivas desde luego estas reformas, bien vistas pero no bastan.
Creo que la reducción de prerrogativas debe ir mas allá. Que dejen de ser los recursos públicos los que sostenga a tantos zánganos que medran en los partidos, sobre todo los llamados chicos o liliputienses que no tienen estructuras.
Que busquen sus propios recursos a través de las cuotas de su militancia o de actividades recaudatorias.
Que trabajen!
Que sean autosuficientes y que los candidatos que quieran puestos de elección popular paguen de sus propios recursos sus campañas.
Son dos buenos pasos, pero faltan mas, entre ellos la desaparición de las candidaturas plurinominales que ya no tienen razón de ser que no sea la de regalar puestos a, insisto, zánganos que viven de nuestros impuestos.
Por ahorita, las dos últimas iniciativas están en la cancha del Congreso y el reloj está corriendo, los tiempos se agotan si se desea que las reducciones de tiempos de campaña y prerrogativas en años no electorales entren en vigor en las elecciones locales del año próximo.
Pero hay reticencia en algunas fracciones parlamentarias que se justifican con cuestiones de reglamento y constitucionales, pero que, si hay volutnad pueden ser salvadas.
Para ello, si no se aprobó este jueves y se quiere su vigencia en el 2018 tendría que correrse la fecha de la expedición de la convocatoria a elecciones que normalmente sale el 15 de septiembre.
De lo contrario esas magníficas reformas no podrán tener vigencia para el 2018.
Está en sus manos, señores diputados.

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