Humorismo Semanario No. 1681

Daniel vivía en el departamento de Fernando. Y ante los ojos de todos, sólo eran compañeros de departamento y nada más. Nadie podía pensar otra cosa. Un día Daniel invitó a cenar a su mamá. Ella, no pudo evitar notar lo atento y efusivo que era Fer con su hijo y se preguntaba si se estaría acostando con él. Daniel, conociendo a su madre le dice:
“Mami sé lo que estás pensando 😐 pero entre Fer y yo no hay nada, sólo somos amigos y compañeros de departamento”.
…A la semana siguiente, Fer le dice a Daniel:
-¿Sabés una cosa? El cucharón grande de plata, para servir salsas, no aparece desde que vino tu madre a cenar.
Daniel, un poco confundido, le envía un mensaje a su madre y le dice:
-“Querida madre, no estoy diciendo que tú te hayas llevado el cucharón grande de plata, pero tampoco que no lo hayas hecho; el asunto es que no aparece desde que viniste a cenar. pero tranquila Ma, sea lo que sea que haya pasado con el cucharón YO TE AMO!
A todo esto, la madre lee atentamente y le envía un mensaje respondiendo:
-“Querido hijo, no estoy diciendo que te acuestes con Fernando, pero tampoco que no lo hagas; el asunto es que si Fer durmiera en su cama, ya habrían encontrado el cucharón, que yo misma escondí bajo las sábanas de su supuesta cama, pero tranquilo, que PUTO y todo, mami te ama”
MORALEJA:
A Mama nadie la engaña

En Starbucks
Por la mañana fui a starbucks a comprar un café y cuando estaba pagando me dicen:
—Son 75 pesos de su café ¿qué nombre le pongo a su vaso?
—Póngale PENDEJO a ver si así se me quita la costumbre de venir. Sabiendo que en el oxxo cuesta 15.00 pesos

EL VALOR DE UN MARIDO (NADIE SABE EL VALOR DE LO QUE TIENE, HASTA QUE LO PIERDE)
Tres operarios limpian las ventanas en lo alto de un rascacielos.
Uno de ellos tiene necesidad de ir urgentemente al baño y decide bajar del andamio
Mientras está en el baño, un viento fortísimo azota el edificio y hace precipitar al vacío a sus dos compañeros, quienes se estrellan contra el pavimento…
Esa misma noche, nuestro amigo, que no tiene consuelo por lo ocurrido, acude con su esposa al velatorio de sus compañeros y trata de dar ánimo a las viudas…
pero no encuentra suficientes palabras de aliento.
De pronto irrumpen en la sala dos señores muy circunspectos, que preguntan por las viudas y se dirigen a ellas:
.- Señoras: el seguro previsto por la empresa de siniestros…
Se trata de un cheque por 6 millones de dollares para cada una de ustedes.
.-Tengan los cheques y reciban nuestras más profundas condolencias.
La esposa de nuestro amigo mira anonadada la escena y se dirige a su marido y le dice:
.-¡Claro!
Y el señoritoooooo… ¡¡Cagando!!

UN JUDÍO SOLICITANDO UN CRÉDITO*
– Buen día, Vengo a solicitar un crédito.
– Encantado de atenderle, Don Moisés. Veamos…
¿Qué cantidad solicita?
– 1 dólar.
– ¿Cómo? Por favor, Don Moisés, no es necesario solicitar un crédito por esa
cantidad.
Puede usted retirarlo de cualquiera de sus cuentas.
¿Se lo saco de su cuenta corriente o de su libreta de ahorro?
-¡He dicho que quiero que se me conceda un crédito de 1 Dólar!
¿Si no me lo conceden?, cancelo la cuenta, la libreta, el fondo de inversiones y me voy a otro banco ¡CARAJO!
– ¡Oh, no, Don Moisés, por favor! No me malinterprete.
Desde luego, no tenemos ningún inconveniente en concederle su crédito,
faltaría más. Bien, ¿qué plazo desea?
– Un mes.
– ¿Un mes?
-Bien, como es un plazo corto le aplicaremos un interés de un 10% y por ser usted uno de nuestros mejores clientes, lo dejaremos en un 5% ¿Le conviene?
-Muy bien, como garantía, quiero dejar el Mercedes Benz.
– ¿El Mercedes Benz? ¡Pero Don Moisés! Por esa cantidad no es necesario que
nos deje una garantía. ¡Además, tratándose de usted sobra cualquier
garantía!
– ¡He dicho que quiero dejar de garantía el Mercedes!
¡Si no me lo aceptan cancelo la cuenta y todo lo demás, y me voy a otro banco, ¡¡¡Carajo!!!
– ¡Oh, no, no, Don Moisés! ¡Por favor! Aceptamos con mucho gusto su
garantía, claro que sí, Puede dejarlo en el parking de la oficina.
Ahora, no tiene más que firmar aquí… Eso es, muy bien Don Moisés…
Muchas gracias y a su disposición, hasta pronto.
Don Moisés llega a casa y se dirige exultante a su mujer:
– ¡Sara!!!!
¡Ya nos podemos ir de vacaciones!
¡Encontré estacionamiento vigilado para el Mercedes Benz durante un mes!
¡¡¡Y POR SOLO 1,05 dólar !!

Comparte esto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 + 11 =