Humorismo Semanario No. 1680

En una feria, un hombre se topa con la tienda de campaña de una adivina. Pensando en pasar un buen rato, entra en ella y se sienta.
-Puedo ver que es padre de dos
-dice la vidente, mirando su bola de cristal.
-¡Ajá! Eso es lo que usted cree
-dice el hombre con desdén
-Soy padre de tres.
-¡Ajá!
-dice la adivina.
-Eso es lo que usted cree.

Un hombre le dice a un amigo:
—Mi esposa está en una dieta de tres semanas.
—¿De verdad? ¿Cuánto ha perdido hasta ahora?
—Dos semanas.

Un sacerdote, un ministro y un rabino quieren saber quién de ellos es mejor en su trabajo. Se internan en el bosque, encuentran un oso e intentan convertirlo. Más tarde se reúnen los tres.
—Cuando encontré al oso —dice el sacerdote— le leí el catecismo y lo rocié con agua bendita. La próxima semana hará su Primera Comunión.
—Yo encontré a un oso —cuenta el ministro—, y le prediqué la palabra de Dios. El oso quedó tan sorprendido que me dejó bautizarlo.
Ambos voltean a ver al rabino, quien yace en una camilla rodante, con todo el cuerpo enyesado.
—Pensándolo bien —exclama el religioso—, quizá no debí haber comenzado con la circuncisión.

Hannu quiere que todo salga perfecto durante un viaje de aniversario de bodas al hotel de playa donde él y su esposa pasaron su luna de miel 30 años atrás, así que decide llegar un día antes que su esposa para hacer todos los arreglos. Esa noche le envía un mensaje electrónico, pero se equivoca al escribir la dirección y quien lo recibe es la viuda de un ministro religioso que acaba de morir.
Al día siguiente, el hijo de la viuda encuentra a su madre desmayada frente a la computadora. En la pantalla ve el siguiente mensaje electrónico: “Querida esposa: Acabo de llegar y todo está listo para tu arribo el día de mañana. Espero que tu viaje sea tan placentero como el mío. P.D. ¡Hace muchísimo calor!”

El médico le pregunta a su paciente:
—¿Ha seguido mi consejo de dormir con la ventana abierta?
—Sí —.
—Entonces, ¿ha desaparecido por completo el asma?
—No —dice el paciente—. Pero sí han desaparecido mi reloj, la televisión, el reproductor de música y la computadora portátil.

Tras una persecución a alta velocidad, a Vlad lo detiene un oficial de policía.
—¡Ésta es la mayor diversión que he tenido en todo el día! —exclama el oficial—. Si me da una buena excusa, no le daré una multa.
—Hace tres semanas
—le explica Vlad—, mi esposa me dejó por un policía. Así que cuando vi que usted se acercaba en su auto, ¡creí que trataba de devolvérmela!

En un largo viaje en avión, a una joven actriz le toca sentarse junto a un abogado. Ella ansía tener un sueño reparador, pero el abogado la despierta constantemente.
—Juguemos a hacer preguntas y respuestas —sugiere el abogado.
La estrella lo ignora.
—Lo haremos interesante —dice el hombre—. Si contesto mal, le pagaré 50 dólares. Si usted contesta mal, me dará 5.
La actriz acepta, y el abogado empieza.
—¿Cuál es la distancia entre la Tierra y la Luna?
La estrella le entrega un billete de 5 dólares. Ahora es su turno:
—¿Qué sube a una montaña en tres pies y baja en cuatro?
El abogado se queda estupefacto. Busca desesperadamente en Internet, hojea su enciclopedia de bolsillo y les envía mensajes a todos los científicos que encuentra en su agenda electrónica. No tiene suerte. Horas después, despierta a la actriz, le entrega 50 dólares y exclama:
—Bueno, ¡dígame qué es!
Sin decir una palabra, la joven estrella deposita 5 dólares en la mano del abogado y se vuelve a dormir.

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