Marca Cultural Semanario No. 1678

La Real Academia tiene previsto actualizar su Diccionario de la Lengua Española en la red, para Diciembre próximo, en donde incluirá en la definición de la expresión “sexo débil” una marca de uso que indicará que ésta se utiliza “con intención despectiva o discriminatoria”.

Es decir, el término seguirá en el diccionario pero incluyendo ese matiz, “dado que su uso está documentado”. En la actualidad, en el término “sexo” aparece la expresión “sexo débil” como “conjunto de las mujeres” y en la de “sexo fuerte”, “conjunto de los hombres”. En cuanto a “sexo fuerte”, precisan las mismas fuentes, aparecerá otra marca, con la indicación de que se usa “en sentido irónico”. Este acuerdo, se adoptó en 2016 y es anterior y “ajeno” “a la actual polémica” que se desató como resultado de una campaña que promueve en Change.org una joven en la que, con el título “RAE: la mujer no es el sexo débil”, critica a la institución por no impedir ese “machismo” y que ya ha reunido 73.127 firmas para que se cambie.

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer de acuerdo a lo dispuesto por la ONU en 1975, en homenaje a aquellas mujeres que murieron en la lucha por sus derechos. El lazo de color morado es su símbolo ya que de ese color era la tela que aquellas mujeres fabricaban en ese momento. Todo inició en el siglo XIX cuando las mujeres comenzaron a trabajar fuera de casa como obreras de la fábricas e textiles, sol a sol, muchas horas al día sin horario fijo y sin ningún día libre a la semana. Cobraban muy poco, sueldos que apenas les daba para vivir, viviendo en cuchitriles que los mismos dueños de las fábricas obligaban a que les alquilaran. Si alguna de ellas se enfermaba, o sufría algún accidente laboral, no percibían ningún tipo de ayuda. Su trabajo era muy duro, tan duro como el que realizaban los hombres, pero ellas cobraban menos. Muchas de estas mujeres tenían hijos pequeños, los cuales tenían que llevar a la fábrica, donde eran obligados a realizar cualquier tipo de trabajo. Ante esta injusta situación las obreras decidieron organizar una manifestación, por las calles de los barrios más ricos de Nueva York, donde vivían los dueños de las fábricas en las que ellas trabajaban. Pedían trabajar sólo diez horas al día, tener los domingos libres, mejores salarios, poder atender a sus hijos, y que esos no tuviesen que trabajar; los dueños de las fábricas no estaban dispuestos a conceder ninguna de esas peticiones, sin embargo, las obreras siguieron luchando para conseguir sus derechos. El día 8 de marzo de 1908 en Nueva York, 129 mujeres se encerraron en señal de protesta en la fábrica en que trabajaban, el dueño de la fábrica decidió cerrar las puertas e incendiaron el edificio con esas mujeres dentro.

De esa fecha a hoy hay situaciones que no han cambiado mucho.

Se siguen cometiendo muchas injusticias con el sexo femenino, pero poco a poco se ha ido avanzando en materia de protección a las mujeres, cada día hay más oportunidades, quizás no las necesarias, sin embargo es importante cada día desde el lugar donde nos toque estar, ayudarnos unas a otras, ¿por qué digo esto? porque en muchísimas ocasiones somos nosotras quienes nos ponemos barreras unas a otras, criticamos, discutimos, marchamos, pero solamente asentimos y no sentimos. Siempre hay que protegernos, amarnos y ayudarnos, empiezo por mí, para poder hacerlo por otros.

“No siempre podemos hacer grandes cosas, pero si podemos hacer cosas pequeñas con gran amor” Madre Teresa de Calcuta.

Gracias por tu tiempo, hasta pronto, si Dios Quiere.

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