Humorismo Semanario No. 1674

EL BODY NEGRO
Se reúnen tres mujeres: Una amante clandestina, la segunda una novia y la tercera casada.
Quieren poner a prueba una técnica de seducción y deciden que las tres, esa misma noche, usarán bodies de cuero negro, tacones aguja de 20 centímetros, y máscara de ojos para recibir a su pareja.
Al día siguiente, se reúnen a comparar experiencias:
La amante clandestina cuenta:
-Apenas abrió la puerta y me vió de body negro, tacones y pintada, gritó como un salvaje, y me hizo el amor  cuatro veces ahí no más, en el piso…
La novia a su vez cuenta:
-Yo me puse el body negro, los tacones y me pinté, pero me dió alguito de vergüenza y me puse un abrigo encima. Cuando llegó al apartamento y abrí el abrigo, se puso como un loco y me llenó de besos y fuimos a la cama, donde me hizo el amor furiosamente dos veces seguidas…
La casada, agachada, gruñe y cuenta:
-Bueno, yo también me puse el body de cuero negro, los tacones y me pinté los ojos de negro.
Llegó el  guanaco ese, se tiró sobre el sillón, agarró el control remoto y me dijo:
-” Batman, qué hay de comer”?

La biblioteca de la universidad estaba repleta de gente….
Un joven encuentra un lugar al lado de una llamativa rubia y le pregunta:
-¿Te importa si me siento a tu lado?
La chica le responde en voz muy alta:
-Queee!!!! No quiero pasar la noche contigo!!!!!!
Todos en la biblioteca clavan su vista en el joven mirándolo como a un degenerado, el tipo se siente avergonzado y se retira a otra mesa.
Después de unos minutos,  la rubia va a la mesa del chico y le dice al oído:
-Yo estudio Psicología nene…. sé perfectamente lo que piensa un hombre. ..te hice pasar vergüenza   ¿verdad. ..?
El joven le contesta gritando:
-¿Queee?  1.000 dólares por una noche??…no jodas!!!!! …¡es carísimo!
Todos clavan la vista en la rubia que se puso pálida. ..
Entonces el chico le dice al oído:
-Yo estudio Derecho preciosa…y sé como joder a la gente…

– Danilo… ¿te olvidaste otra vez?
– ¿De qué Alejandra?
– ¡Hoy cumplimos 5 años de casados!
– Pe… pe… pero querida, ¿cómo crees me voy a olvidar de eso?
-Quiero que me lleves a cenar, a ver un buen espectáculo y a bailar.
-¡Justamente eso era lo que tenía planeado!
-Bueno, quiero que me lleves a ‘La 49’.
-¿Qué?… ¿Estás loca? !Eso es un Night Club!
-¡Danilo!… !Quiero que me lleves ahí y punto!
Sin otra opción para Danilo se fueron… Apenas llegaron, el valet parking dijo:
-Buenas noches…¿cómo le va caballero? !Qué bueno verlo otra vez!
La mujer saltó sorprendida:
-¿Qué dice este?… ‘Qué bueno verte otra vez’. ¿Acaso has venido antes a este sitio?
¿Yo?… Pero qué cosas dices… En este Nightclub le dicen a todos lo mismo…. estos lugares son así.
Llegaron donde el portero:
-¡Señor Murillo!… !Qué gusto!
-¡Te dijo Señor Murillo!… ¡Te conoce!
-¡Ehhh?…Y cómo no me va a conocer, si este tipo trabaja en el edificio de mi oficina. Es el electricista del edificio.
Ya adentro, los recibió Alex, el gerente:
-!Cómo está Licenciado Murillo!… La mejor mesa, como siempre.
-¿Este también es electricista en tu oficina, Danilo? ¡Te voy a matar!
-No…No, este señor me conoce porque es el que me vendió la Ford Explorer que te compré.
-Danilo, me estás… me estás….
En ese momento apareció la vendedora de cigarrillos:
-!Mi Rey! ¿Te doy tu tabaco Cohíba?
La cigarrera se puso el habano entre los pechos:
-!Méteme la manita, mi amor, y saca tu habanito como te gusta!
Alejandra estaba a punto de matar a su marido cuando se apagaron las luces.
Danilo y su mujer se sentaron y empezó el espectáculo.
Apareció una mujer súper sensacional que empezó a hacer un strip- tease.
Cuando se quedó sólo en tanguita se acercó a la mesa de Danilo y cariñosísima, le preguntó a toda la concurrencia:
– Y ahora, quién me va a sacar la tanguita?
Todos los presentes gritaron a coro:
– ¡Se vive, se siente, Danilo con los dientes!
– ¡Se vive, se siente, Danilo con los dientes!
Alejandra no aguantó más. Salió corriendo y se metió en un taxi.
Danilo la siguió dentro del vehículo. La mujer empezó a pegarle y trató de arrojarlo fuera.
-!Eres el hijo de puta más grande de toda la historia!
Alejandra se sacó un zapato e histérica, comenzó a pegarle en la cabeza y a gritarle groserías.
En esas el taxista se dio la vuelta y exclamó:
-Mire que hemos llevado putas locas don Danilo…¡pero como esta ninguna!

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