EL CASO MONTERREY Y LAS DIVERSAS RESPONSABILIDADES

Monterrey de luto y todo México consternado ante los hechos ocurridos en un colegio de La Sultana del Norte. La masacre del adolescente hacia sus compañeros y maestra, culminando con su suicidio ha generado una alerta nacional, la cual no debe omitirse, dicha alerta atañe tanto a las autoridades escolares, civiles, preventivas y sobre todo, los padres de familia.

A raíz de esto surgen muchas preguntas que dan pie a una reflexión y que pueden llevar hacia una investigación.

En el video que circula en las redes se ve cómo el joven estaba tranquilo en el aula, no hubo una discusión previa, realizaban un trabajo en clase como en cualquier aula y de repente saca la pistola y se dan los lamentables hechos.

Se dijo que el joven era miembro de un grupo en una red social, dicho grupo promueve a que sus integrantes realicen algún acto violento o vandálico y suban imágenes del mismo. Después de un determinado tiempo de estar activa esta cuenta, ¿No será posible detectar y rastrear al administrador de la cuenta?

En el aula se encontraba el paquete con municiones, tal y como se adquieren en una armería, la pregunta es ¿cómo un adolescente obtuvo o adquirió el arma con el paquete de municiones? Sería ingenuo pensar que no se puede conseguir ya que existe el mercado negro, pero la forma en cómo se le facilita a un adolescente o si la tomó de su casa.

Otro punto a considerar es que los primeros en percibir un cambio de conducta, o de costumbres, son los padres de familia, los hermanos y las demás personas que conviven cercanamente. Cuando uno nota un cambio en la conducta o manera de pensar de un menor, ¿qué hace uno con esa apreciación? ¿Se comunica o se omite?

Como padres de familia es de agradecer cuando alguien viene a compartir esa información, nunca debemos de pensar “eso no me ocurrirá a mí”. Si uno es quien detecta, el omitir información a un padre de familia también es corresponsabilidad.

Es un gran pesar y cerrar los ojos no cambia la realidad.

 Javier E. Zepeda O.

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