SE LES PERDIÓ LA CONFIANZA

La Auditoría Superior del Estado está sumamente desacreditada por una fiscalización deficiente y una vigilancia ausente en el manejo de los dineros del pueblo.

Existe un problema común en las cuentas públicas del Estado y en los municipios porque sus funcionarios no cumplieron, lo cual ya es una irresponsabilidad generalizada de funcionarios del gobierno; pero al mismo tiempo del organismo que se supone tiene que responder a la confianza ciudadana.

El tema fue elevado ante el pleno del Congreso del Estado por la diputada Alba Virgen Montes Álvarez y lo planteó como una preocupación válida por la bancarrota que se deja en los municipios, a los que urge un rescate de la federación.

No hay que olvidar que son los diputados los que encargan, al Auditor Superior del Estado en turno, la responsabilidad de vigilar y corregir las fallas en las que incurren en la administración de los recursos públicos.

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Pero en su posicionamiento, la legisladora deja implícito el mensaje de que el rescate financiero traerá aparejado la aplicación de la ley “a quienes, de manera irresponsable, han ocasionado este caos en las finanzas de las comunas”.

Es decir, por una parte los funcionarios y por otra parte la misma Auditoría Superior del Estado, lo cual es grave.

No menos grave es encontrar otras voces que señalan que la propia ASE es comparsa del saqueo, porque, de ser así, hay una situación de daño a los recursos públicos y del patrimonio comunal.

Aquí, como en el famoso juego de la pirinola, Todos Ponen pero Todos Pierden, porque el que Toma Todo es el que hace girar la perindola.

Se puede resumir que: Son malos para llevar justicia a la sociedad, pero de siempre han sido buenos para el saqueo.

Por el bien del pueblo se puede conceder y tener la esperanza en que, los que entran, serán mejores y más responsables y que, los que se van, no se vayan sin castigo.

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