Humorismo Semanario No. 1657

Tres tipos comienzan a hablar en el bar.
Uno dice:
-Muchachos, no puedo tener relaciones con mi esposa, porque la tengo tan grande que le duele…
Otro dice:
-A mí me pasa igual… ninguna chica la soporta.
El otro agrega:
-Es verdad, yo ya intenté todo pero a ninguna le entra…
En eso el camarero, cansado de tanta charla los reta:
-Yo no les creo! … Si es verdad que la tienen tan grande, a ver sáquenlas! Entonces los tres tipos se la sacan y la ponen encima de la barra. Efectivamente, estaban tan dotados como burros.
En ese momento entra un gay en el bar, y el camarero le pregunta:
-Amigo, le digo el menú del día?
Pero la marica le responde:
-No gracias, prefiero comer del buffet!

Un mariquita va caminando por la playa. En eso encuentra una lámpara dorada, y la frota.
Para su sorpresa sale un enorme genio que le dice:
-Amo, estoy para servirlo. Puede pedirme tres deseos.
La mariquita emocionada piensa y dice:
-Quiero tener mucho dinero, joyas, autos y abrigos de piel…
-Boooooom! Concedido! (Una explosión y aparece todo lo que pidió.)
El gay emocionado continúa:
-Ahora quiero estar rodeado de muchos chicos guapos y musculosos, toditos para mí!
-Boooooom! Concedido! (Una explosión y el genio hace aparecer a un gran grupo de fornidos muchachos rodeando al homosexual.)
Entonces el gay exclama:
-Ay Dios mío! Me quiero morir!
-Boooooom! Concedido!!!

Un tipo casado visita al médico:
-Doctor, no sé qué hacer, mi esposa ya no quiere hacer el amor conmigo!
-Muy simple –dice el médico- Lo que usted debe hacer es tomarla por sorpresa, en el lugar y hora que sea. Le aseguro que no se podrá resistir.
Al otro día el tipo vuelve a visitar al doctor y le dice:
-Usted tenía razón, apenas llegué a mi casa vi a mi mujer en el salón y la tomé por sorpresa. Hicimos el amor salvajemente y no se opuso.
-No dijo nada?
-No, pero si viera como se reían las visitas…

Una pareja se acuesta en la cama, y el marido empieza a tocar a su esposa.
La mujer se resiste y dice:
-Lo siento amor, pero mañana temprano tengo cita con el ginecólogo y quiero estar fresca.
Entonces el esposo le contesta:
-Ok, pero con el dentista no tienes cita…

– ¿Cómo dice doctor? ¿Que a mi hija se le encogieron los ovarios?
– No, señora. Digo que a su hija se la cogieron dos o varios!

Una señora entra a una farmacia y le pide al farmacéutico:
-Por favor, quisiera comprar un frasco de arsénico.
-Es una sustancia muy venenosa señora, ¿para qué lo quiere?
-Para matar a mi esposo
-Ah caramba, lo siento pero no podré vendérselo para lo que quiere.
Sin decir palabra, la mujer abre su bolso y saca una foto de su marido… en una situación muy comprometedora con la esposa del farmacéutico.
Entonces el farmacéutico dice:
-Disculpe usted! No sabía que traía receta.

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