Los Puntos Sobre las ÍES… Semanario No. 1654

Vergüenza olímpica…

El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos. Michael Jordan

Aun cuando México no es una potencia olímpica y en los recientes juegos de Brasil logró 5 medallas (tres de plata y dos de bronce), no deja de ser vergonzoso el papel desarrollado en esta ocasión por los responsables no solo de la representación mexicana sino de la organización del deporte en nuestro país.

No es la peor participación, no. Las peores fueron en los Juegos Olímpicos de París en 1924 y Ámsterdam en 1928, primeras y únicas ocasiones en las que no se obtuvo ninguna medalla.

Indudablemente la mejor participación de los atletas mexicanos ocurrió en los históricos Juegos Olímpicos de México en 1968 al obtener 9 medallas (3 de oro, 3 de plata y 3 bronce).

Las mejores fuera de México fueron en Londres 2012 con 7 medallas (1 de oro, 3 de plata y 3 de bronce), en Los Angeles 1984 con 6 medallas (2 de oro, 3 de plata y 1 de bronce) y en Sidney 2000 con 6 medallas (1 de oro, 2 de plata y 3 de bronce).

En 22 participaciones nuestras delegaciones han logrado un total de 62 medallas y México se ubica en la posición número 43 sobre 222 países participantes, en el medallero histórico de los Juegos Olímpicos, con 13 de oro.

Pero, ¿porqué me refiero a la vergüenza olímpica?.

Simplemente porque hubo descontrol, falta de apoyos y hasta exhibicionismo del responsable de la delegación Alfredo Castillo Cervantes, que se dio el lujo de llevar dentro de la delegación a su novia. Aunque pidió perdón públicamente y aseguró que sus gastos los costeó personalmente y no con recursos de la Conade, ¡nadie se lo cree!

¿Que podía esperarse de este señor de quien no se conocen antecedentes en el deporte?.

Es un político que ha sido procurador de justicia, titular de la Profeco y responsable de la Comisión integrada para pacificar Michoacán.

Actividades muy diferentes y que nada tienen que ver con el deporte.

El deporte en México no tiene la organización adecuada para convertirse en una auténtica potencia deportiva como lo son países mas pequeños y subdesarrollados.

¿Como es posible que el boxeador Misael Rodríguez, ganador de medalla de bronce en Rio haya tenido que “botear” junto con otros compañeros para viajar al mundial de la disciplina en Qatar, como parte de su preparación para poder ir a Rio de Janeiro?

misael

Por pleitos entre los titulares de la Conade y la Federación de Box dejan de lado el apoyo a los atletas competitivos, que en esta rama hay muchísimos.

Hubo atletas que fueron a Rio sin sus entrenadores, hubo otro que subió al podium con camiseta de otro país prestada y el nombre de México en un parche porque no le entregaron la oficial de la delegación.

Si, hay que reconocer los logros medallísticos de la sinaloense María del Rosario Espinoza, Ismael Hernández, Lupita González, Germán Sánchez y Misael Rodríguez, quienes salvaron el honor pese a que no contaron con todo el apoyo necesario de las autoridades deportivas de México.

Pero también debemos señalar que en nuestro querido México hace falta una adecuada organización del deporte en todas sus ramas.

México es una potencial cantera de excelentes deportistas, pero mientras se designe a políticos para dirigir los organismos o se permita que otros que se enquisten en federaciones y que viven de ellas, no podremos avanzar y seguiremos recurriendo a aquella expresión del Barón Pierre de Coubertin, reorganizador de los Juegos Olímpicos Modernos: “Lo más importante no es ganar, sino competir”

Muestra del potencial deportivo mexicano es el box de Los Mochis en donde hemos tenido hasta cinco campeones mundiales y hay decenas de prospectos dignos de ir a competencias internacionales.

En el futbol lo mismo: Sinaloa también es cantera. Demostrado está.

Y así en cada entidad de nuestro México debe haber cientos, miles de jóvenes con potencial para convertirlos en estrellas de diferentes deportes.

Pero hace falta una auténtica política deportiva, que inicie las prácticas desde la escuela básica, hace falta invertir en entrenadores, en instalaciones y, sobre todo, que los responsables del deporte no seleccionen a recomendados sino que se realicen verdaderos sondeos o muestreos a lo largo y ancho del país para localizar a los mejores prospectos y prepararlos.

De otra manera, países subdesarrollados pero que atienden el deporte seguirán dándonos la muestra de que ¡si se puede!

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