Diálogo Deportivo Semanario No. 1654

México cerró fuertemente su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, con valiosas y oportunas cinco medallas; incluyendo la medalla de plata de la sinaloense, María del Rosario Espinoza, quien prácticamente concluye su ciclo olímpico con tres preseas.

A saber: Una de oro en Beijing, China, bronce en Londres, Inglaterra y la plata en Brasil.

En su último combate la cabo del deporte del Ejército Mexicano (única institución que le apoyó para continuar su carrera) mostró un gesto de hartazgo emocional, seguramente por lo excesivo de un deporte que le da fama a nivel mundial, aunque no el dinero que merece. Además, su rutina, desde 2006, es levantarse a las cinco de la mañana y hacer distintos ejercicios y correr y patear y golpear ¡ya basta!

Ante esto, este columnista y otros seguidores opinan: Que las próximas olimpiadas vaya como entrenadora y con un sueldo bastante alto y ajustado a su categoría.

Las autoridades deportivas van a insistir en que, otra vez, compita para otra medalla. Nada descabellado, pero, según sus señales, ella ya está cansada. Harta. No del deporte sino lo que conlleva. Como entrenadora es otra rutina menos complicada.

Ella empató al extinto clavadista Joaquín Capilla, con tres medallas en tres distintas olimpiadas. Y las autoridades olvidaron pobre y deprimido a una gloria del deporte mexicano y mundial. No le dieron seguimiento de sus necesidades básicas como alimentación, vestido y diversión. Capilla cayó en el alcoholismo.

A las autoridades les falta amor para los deportistas amateurs y de alto rendimiento. Idolatran más a los profesionales. Caso concreto, el boxeo. Ahora María del Rosario Espinoza, se va a descansar y recibir las llaves de una casa y un automóvil último modelo y dos millones de pesos, algo devaluados.

Dos millones de pesos, que los repartirá, entre sus familiares y le sobrará para sus gastos como señorita. Creemos que se debe reflexionar y darle un dinero extra por sus logros importantes en tres olimpiadas. Digo, nomas digo.

EL CUBANO JOSÉ ADOLIS GARCÍA ARRIETA, FUERA DE GIGANTES DE YOMIURA
Es extraño que un cubano sea despedido de un equipo de béisbol, como en el caso de José Adolis García Arrieta. Los exigentes Gigantes de Yomuira de la Liga Japonesa, no pagan con corcholatas y desean rendimiento desde el primer mes de acción.

Los cubanos, dan todo en el terreno de juego. Son buenos chocadores de pelota y su fildeo es efectivo, no al cien por ciento, pero sí seguro.
La directiva argumenta que: “No vemos potencial en García Arrieta. No entra en los planes futuros del equipo”. Desde Abril debutó con Gigantes y lo dan de baja el 18 de agosto sin darle oportunidad a que arremeta en su bateo.

Creemos que José Adolis, puede ser contratado en la liga coreana, italiana o la Liga Mexicana del Pacífico, o en la LMB.

NOMBRAN AL EQUIPO LATINO DE GRANDES LIGAS.
Entre los elegidos por el comité elector del equipo latino de todos los tiempos de las Grandes Ligas de Béisbol, de 1929 a 2012, están el gran Ted Williams, de madre mexicana y el sonorense que revolucionó la pelota mexicana en LM, Fernando Valenzuela.

Hay otros jugadores electos de doble nacionalidad y ello molestó a muchos exjugadores profesionales.

Williams jugó de 1939 a 1960 y ganó tres veces la triple corona, e ingresó al Salón de la Fama en 1966.

Es considerado uno de los mejores toleteros del Big Show, y admirado por muchos mexicanos radicados en los Estados Unidos, en especial, por tipos de más de 55 años.

Reggie Jackson de abuela mexicana nacida en Guaymas, Sonora, nació en Puerto Rico y jugó de 1967 a 1987.Ingresó al Salón de la Fama de Cooperstown en 1993 y se retiró tras haber conectado 563 jonrones.

Es de los 10 mejores de todos los tiempos.

Participó en 27 juegos de serie mundial; en una de las series mundiales, la de Yanquis contra Dodgers en 1977 en el sexto encuentro conectó la friolera de tres home runs, contra tres diferentes lanzadores.

Se le conoce aún en su retiro como Mister Octubre, ya que fue el 18 de octubre.

Fernando Valenzuela, jugó en Grandes Ligas de 1980 a 1997.Tuvo efectividad global de 3.54 y 173-155 en ganados y perdidos.

Sus mejores años fueron con Dodgers de Los Angeles y siguió con Angelinos, Orioles de Baltimore, Padres de San Diego. Fue el causante de la fernandomanía que atrajo de todos los estadios donde se presentó a miles de aficionados y revivió el orgullo mexicano en USA.

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