Los Puntos Sobre las ÍES… Semanario No. 1638

Menos violencia? En estadísticas…

Un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo. Sófocles

Con suma frecuencia escuchamos declaraciones tanto del Gobernador Mario López Valdez como de algunos alcaldes asegurando que se han abatido los índices de violencia, que los delincuentes ya no circulan por las calles y caminos, que se ha blindado este o aquel lugar, que la tranquilidad ha regresado, etc., etc.

Y la realidad cotidiana nos muestra todo lo contrario.

No hay día que no amanezcan los periódicos y otros medios de información dando cuenta de hechos de sangre, independientemente de atracos, despojos de vehículos, etc.

Hay días en que, de plano, los periódicos, sobre todo aquellos que hacen gala de amarillismo, casi chorrean sangre de tanto crimen que informan.

Ejecutados en sus propios domicilios, en las calles, a bordo de vehículos… Embolsados acá, embolsados allá.

Ante la incapacidad y/o complicidad de las autoridades han surgido “Las rastreadoras” madres con hijos perdidos porque han sido “levantados” o simplemente salieron de sus hogares y no regresaron, que se han dedicado a rastrear montes y caminos (de ahí el nombre del grupo) en busca de los restos de los desaparecidos. Y han encontrado decenas de fosas clandestinas.

Las estadísticas de la Procuraduría de Justicia del Estado son “rasuradas”, es decir, no dan cuenta de todos los crímenes, menos de los desaparecidos.

Hay denuncias de esos desaparecidos pero no van a las estadísticas con las que se pretende engañar no se a quien, porque a los sinaloenses ya no nos engañan.

¡Ha! pero nuestras autoridades presumen de que se ha fortalecido la seguridad y la paz ha vuelto.

Y mientras declaran, en algún o algunos lugares de Sinaloa las armas truenan y caen sinaloenses asesinados.

Que son “ajustes de cuentas”, que las víctimas eran delincuentes…?

Eso no justifica porque finalmente son asesinatos, son crímenes de alto impacto y estamos lejos de un Estado de Derecho donde la Ley impere y se castigue al delincuente. Aquí lo que impera es la impunidad.

Y esta no es solo nuestra percepción.

Nos observan de fuera y a los organismos que dan seguimiento a la violencia no los engañan las cifras maquilladas que aparecen en las estadísticas oficiales.

Por ejemplo, el Instituto Para la Economía y la Paz, una Organización internacional independiente y no partidista, de investigación, dedicado a la divulgación con mayor comprensión de los factores claves y métodos de medida de la paz, desde una perspectiva socioeconómica y macroeconómica acaba de presentar un informe que revela que el año 2015 fue malo para la seguridad en México, pero es en cinco Estados donde la situación empeoró: Guerrero, Morelos, Sinaloa, Michoacán y Guanajuato.
En cambio los cinco mas pacíficos resultan ser Hidalgo, Yucatán, Veracruz, Tlaxcala, y San Luis Potosí.
Vale agregar que este Instituto Para la Economía y la Paz es el grupo más importante a nivel mundial, dedicado al desarrollo de métricas para medir el impacto de la paz en el valor de la economía.
El organismo realiza estudios en 162 países y genera reportes de paz tanto nacionales, mundiales, así como internacionales. En el caso de México evalúa a los 32 Estados.
Los estudios se basan no solamente en las cifras oficiales, sino que son complementados por datos obtenidos en medios que publican lo que no aparece en las estadísticas y también con entrevistas a familias que sufren la pérdida o desaparición de seres queridos.

Sinaloa, lamentablemente, sigue siendo un Estado donde la violencia es manifiesta.

Los asesinatos se cometen lo mismo en Culiacán, que en Mazatlán, Los Mochis y otras ciudades y municipios de Sinaloa.

Las desapariciones forzadas siguen a la orden del día, igual que los atracos.

Hace unos días casi una media docena de automovilistas fueron interceptados, secuestrados por horas y despojados de sus vehículos en la carretera internacional al sur de Rosario.

La sierra de Mazatlán, es tierra de nadie. Parte de la de Rosario también. Y otras zonas mas.

Los delincuentes toman pueblos y se van tranquilamente.

Las autoridades no ven, no oyen… menos actúan.

¿Hay menos violencia….? ¡Si, en las estadísticas oficiales!

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