Los Puntos Sobre las ÍES… Semanario No. 1633

Pierde o gana el PAN…?

A los que tienen paciencia, las pérdidas se les convierten en ganancias, los trabajos en merecimientos y las batallas en coronas.      Fray Luis de Granada.

La decisión del ex Rector Héctor Melesio Cuen Ojeda de retirarse de la coalición con el Partido Acción Nacional, anunciada la mañana de este lunes, era algo que se veía venir desde semanas atrás.
Rechazada la coalición por algunos panistas preocupados por el desmoronamiento de su partido que ha dejado atrás los principios ideológicos que le dieron vida y la pérdida que sufrieron con el triunfo de la coalición del 2010 que llevó a la gubernatura a Mario López Valdez cobijado por las banderas del PAN, PRD y Convergencia.
Apuntalada por otro sector del panismo que veían en la coalición la esperanza de lograr no solo ganar la gubernatura de Sinaloa sino también una buena cantidad de Ayuntamientos y diputaciones, dejando a un lado la inminencia de que el triunfo de Cuen sería mas pérdida que ganancia.
Hoy al interior de Acción Nacional unos lamentan la disolución de la coalición y otros la aplauden.
Pero, ¿gana o pierde el PAN con la retirada de Cuen y su partido, que se irán solos a la contienda por el gobierno de Sinaloa?
Los pesimistas consideran una derrota anticipada, que la posibilidad de ganar las elecciones del 5 de junio se aleja definitivamente.
Los optimistas, mas allá de las posibilidades de un triunfo holgado que algunos presumían solo se podía obtener en la alianza con el Patido Sinaloense, ven el reto de luchar poniendo todo su esfuerzo para dar la pelea y buscar las posibilidades de triunfo con un candidato propio, es decir, con un militante o alguien identificado con este partido.
Pero mas allá, advierten que tienen ante si la oportunidad de rescatar al partido retomando los principios establecidos en 1939 por don Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna, Aquiles Elorduy, Luis Calderón Vega, Francisco Fernández Cueto, Alejandro Ruíz Villaloz y Rafael Preciado Hernández, Juan Gutiérrez Lascuráin, entre otros, al fundar Acción Nacional.
Principios fortalecidos por la lucha de Manuel de Jesús “Maquío” Clouthier del Rincón con su candidatura presidencial en 1988 que le imprimió a su campaña una nueva dinámica de acción política nunca antes vista en el PAN.
Ahí el PAN inició su verdadero despegue, acción que sumada a la creciente inconformidad de la ciudadanía con los últimos gobiernos priistas lo llevó a sacar al PRI de Los Pinos por dos sexenios.
Los fracasos de esos dos sexenios, en los que la ciudadanía no pudo visualizar el cambio esperado, mas allá de los colores partidistas gobernantes, en el 2012 regresaron al PRI a la Presidencia de la República con Enrique Peña Nieto.
La debacle panista en Sinaloa comenzó desde el 2010 cuando su dirigencia fue cooptada por operadores priistas que apuntalaban a Mario López Valdez y con el apoyo del centro obligaron a la dirigencia estatal a “quitar las trancas” y abrir la puerta al renegado priista.
Luego, doblegada la dirigencia estatal hubo de ceder en la renovación de la dirigencia para que los nuevos líderes se pusieran incondicionalmente a las órdenes del gobierno malovista.
Como reza la expresión bíblica, cambiaron fuerza y mando por un plato de lentejas.
El supuesto triunfo tuvo un amargo despertar cuando el gobierno de Malova solo les dio las migajas del pastel y la única tajada importante, la Secretaría de Desarrollo Económico, les fue arrebatada al ser despedido Roberto Ramsés “El Güero” Cruz porque destapó muy temprano sus deseos de ser el sucesor de López Valdez.
De ahí en fuera, solo algunos puestos de tercer o cuarto nivel hubo para el panismo.
Disminuida su fuerza, el PAN siguió cayendo y la puntilla se la dió el descubrimiento de la relación de la diputada Lucero Guadalupe Sánchez con el narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Lo demás, el escándalo, la disolución del Comité Estatal, son historia conocida.
Lo que viene, es que los panistas auténticos luchen ahora por la recuperación de su partido.
Si quieren triunfos, tienen candidatos con solidez propia que pueden dárselos, como es el caso del Dip. Miguel Angel “El Líder” Camacho en Ahome.
Ganar la gubernatura no será fácil, pero tienen prospectos para dar una buena pelea y recuperar la imagen de un PAN de lucha, como lo fue en sus orígenes cuando sus militantes y sus candidatos peleaban palmo a palmo, con mas voluntad que fuerza buscando los votos del electorado.
Aquellos sentaron los cimientos de un PAN que llegó a ser ganador.
Hoy con Martín Heredia Lizárraga tienen a un hombre joven que sabe luchar.
También lo es Roberto Cruz, pero creo que el cosalteco lo supera en experiencia y relaciones.
Aunque está la sombra de Heriberto Félix Guerra a quien pese a negarse, le siguen insistiendo para que acepte la candidatura. Nada mas que él no es militante. Daría votos, pero no los de ayer y tampoco imagen partidista que es lo que requiere el PAN.
Con candidato propio y la decisión y el coraje de lucha que era tradicional del panismo, ese partido puede encaminarse a la recuperación de su esencia ideológica.
Tiene la oportunidad enfrente.

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