Los Puntos Sobre las ÍES… Semanario No. 1621

Pacto de civilidad…?

Los cobardes agonizan muchas veces antes de morir…Los valientes ni se enteran de su muerte. Julio César

Cuando estamos en los inicios del proceso electoral rumbo a la renovación de los poderes Ejecutivo y Legislativo en Sinaloa se han hecho común las promociones adelantadas de algunos aspirantes, claro, disfrazadas de acciones de servicio, culturales, apoyos, declaraciones, etc.

La legislación electoral tiene vacíos que permiten esos adelantos y hasta cierto punto podríamos pasar como actitudes y acciones para mejorar su posicionamiento ante el electorado. Es su lucha.

Ilegal o no, puede tolerarse que suceda.

Lo que si no es tolerable y condenable es la guerra sucia que se ha desatado sobre algunos de los aspirantes utilizando las redes sociales, volantes, comentarios en algunos medios y hasta un pasquín desde donde se ataca a algunos de aquellos priistas que se encuentran entre los que tienen mayores posibilidades de recibir la ansiada candidatura de su partido.

El caso del pasquín de marras es bien conocido el financiamiento que tiene para su impresión distribución y el uso de uno o dos gatilleros de la pluma que se venden al mejor postor.

Y poco favor le hacen al Presidente del PAS y virtual candidato a Gobernador, Héctor Melesio Cuen, quienes descalifican y enlodan a los aspirantes de otros partidos, pero cuidándose bien de no tocarlo mal ni a él ni a uno de los priistas.

La gota que ha derramado el vaso en esta ocasión han sido los ataques que han recibido los Senadores Diva Hadamira Gastélum y Aarón Irízar López. así como el Secretario General de Gobierno Gerardo Vargas Landeros y el alcalde de Culiacán Sergio Torres Félix.

A la primera exhibiendo las residencias que ha adquirido en los últimos años cuyo valor conjunto no alcanzaría a cubrirse con sus ingresos por su actividad política. Ello los “guerrilleros” anónimos le agregan despectivos calificativos.

A los dos siguientes con afirmaciones calumniosas que afectan incluso a sus respectivas familias.

Y al cuarto le tupen duro con diversos señalamientos, pero el colmo fue el burdo procedimiento al que se prestó el Tribunal de lo Contensioso Administrativo que pretendió lograr su desafuero. Todo con el fin de eliminarlo de la carrera por la candidatura priista.

Dirá el lector: esto no es nuevo.

No. En efecto no es novedad el uso de ese tipo de sucias artimañas para descalificar a políticos que aspiran a una posición de elección popular.

Hace años que se utilizan esos sucios recursos.

Se hizo en la elección federal reciente en el distrito 02 en contra el candidato panista Zenén Xóchihua Valdez.

Se hizo en el 2010 en contra del candidato Jesús Vizcarra Calderón.

Y así, si revisamos años mas atrás nos encontramos esos condenables recursos que empañan los procesos democráticos y muestran la incivilidad con que se operan.

Pero hoy esa guerra sucia se sube a las redes sociales que día a día tienen mayor penetración y se difunden desde el anonimato con el que se cobijan los autores buscando beneficiar a alguno de los aspirantes enlodando a los otros.

Es por ello que en el caso del PRI, desde el CEN de ordenó acotar ese tipo de actividades en sus militantes que aspiran y la dirigencia estatal operó un acuerdo entre ocho de ellos, que no son todos pero si los que se consideran con mayores posibilidades.

Un pacto de civilidad mediante el que se comprometen a:

Anteponer el interés del partido a cualquier aspiración personal o de grupo; A conducirse con estricto apego a los documentos básicos y acatar la normatividad de sus estatutos y convocatoria; A mantener la unidad y evitar acciones que provoquen descalificación y división, así como sumarse a la decisión final que se tome.

Asimismo se comprometen a no realizar actos de proselitismo de manera anticipada, en los términos previstos y regulados por la Legislación electoral local y el marco normativo interno del Partido Revolucionario Institucional.

Este tipo de pactos ya se han firmado en procesos anteriores, en Sinaloa y otros Estados, pero no siempre se han cumplido.

Hoy, la pregunta es: ¿Se respetará este pacto?

Los anónimos autores de la sucia guerra desatada contra algunos aspirantes se someterán a un pacto que ellos no firmaron…?

Lo dudo.

Falta camino por recorrer y mucho por ver, porque el proceso aún no entra en sus fases de mayor intensidad y hay francotiradores en el albañal listos para seguir arrojando estiércol.

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