MUY MARIGUANOS, PERO LIBRES

El alcohol enferma y la mariguana tiende el puente a la drogadicción y sin embargo el gobierno de México no reconoce la enfermedad del alcoholismo y seguramente no aceptará, cuando se presente, la enfermedad de María y Juana.

Reconocer estas enfermedades colapsa el sistema de salud y hace imposible su financiamiento.

El tema viene a colación por la primera resolución de amparo que solicitaron cuatro personas para que, en uso de su libertad, consumir la yerba. Eso se les concedió por la Primera Sala del Supremo Tribunal de Justicia.

Esta nota fue mundial como mundial es el problema y la presión ejercida para la legalización del consumo para usos recreativos. En Europa es legal y en Estados Unidos también. En México ya está en camino.

Por ahora es la cola del conejo antes de llegar a la cabeza. Pero para allá vamos.

La decisión del tribunal obligó al poder Ejecutivo a precisar que: La resolución no legaliza la mariguana. Siembra, suministro y venta son prohibidas.

La mariguana daña la salud personal y pública, pero es constitucionalmente válido que el estado mexicano la regularice.

Reconoce el derecho de las cuatro personas para sembrar mariguana y consumirla, pero el consumo no puede dañar a terceras personas, por lo que no se puede fumar frente a menores ni a otros humanos.

Hay una pregunta que poco se difundió: ¿dónde conseguirán la semilla si la venta es prohibida?

El gobierno mexicano llama a un debate nacional sobre el tema, como ya convocó a la sociedad a la Reforma Energética que los participantes rechazaron y que se aprobó por presión internacional.

Cuatro procesos más y se sentará jurisprudencia y prácticamente será legal la “quema de las patas a judas”.

Es un acto de libre albedrío cuyas consecuencias pagaremos todos en el momento en que, por un lado de los expendios de cerveza y las tiendas de vino, se instalen las tiendas de Cannabis, que serán visitadas por nuestros hijos y nuestros nietos en busca de un entretenimiento que dañará a sus familiares y amigos porque, creamos o no, enloquece. Una vez que nos coloquemos la cachucha de los valores al revés ya no podremos ponerla correctamente.

Además la legalización, como lo señalan los medios de comunicación extranjeros, se presenta en México en un momento de violencia y de la guerra de 8 cárteles de la droga en territorio nacional.

El valor de la libertad y los Derechos Humanos los reconoce hasta Dios Padre, pero señala las consecuencias.

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