ENTRE FOLKLORE Y PROTESTAS: ¡VIVA MÉXICO!

ENTRE FOLKLORE Y PROTESTAS: ¡VIVA MÉXICO!

Recordamos un año más de nuestra Independencia entre folklore y sentimientos patrióticos por un lado y protestas e inconformidades por otro.

Esta fiesta nacional da lugar a distintos análisis que escuchamos y leemos por todos lados. La reflexión que más resalta es la que algunos hacen a fondo si en verdad México es verdaderamente independiente. Esto por el tema de la dependencia económica respecto al dólar, y también salen a colación temas como la desigualdad social.

Visto desde este punto podríamos preguntarnos ¿Qué ganó México con su independencia? Evidentemente la soberanía y la libertad de regirnos como mejor se nos plazca a los mexicanos.

Con respecto a la libertad, en la Nueva España ya no existía la esclavitud desde 1639 dada una bula del Papa Urbano VIII que prohibía tal práctica en las colonias españolas y portuguesas en América, dicho documento fue aprobado por el rey de España Felipe IV.

Sin embargo lo que sí existía era la explotación hacia los indígenas y la marcada diferencia de castas. Esto hacía que la sociedad fuera piramidal. En la cumbre estaban los españoles peninsulares, después los criollos y mestizos, luego los indígenas y al último los mulatos y los de origen africano, lo cual fue abolido y decretado por el cura Miguel Hidalgo.

Si adoptamos una visión cíclica de la historia, esto es que los hechos se repiten en otra época, con distintos personajes, pero con circunstancias semejantes, ¿Podríamos decir que estamos socialmente en el punto de partida?

Seguramente habrá quien disienta con evidencias claras, pero también habrá quien desde su situación de explotación laboral, desde sus circunstancias de marginación social o personal y encontrándose debajo de nuestra pirámide social diga: no todo ha cambiado después de doscientos años.

Sin embargo tal situación no apaga los sentimientos patrióticos que inundan a todo mexicano y la ocasión para reunirnos y departir una velada muy mexicana con amistades y familiares.
Y antes de que termine septiembre y mientras llega noviembre decimos con mexicana alegría: ¡Viva México!

Javier E. Zepeda Osuna.

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