Los Puntos Sobre las ÍES… Semanario No. 1611

Presupuesto austero…?

El único presupuesto bueno es el presupuesto equilibrado. Adam Smith

El Presidente Enrique Peña Nieto acaba de enviar al Congreso por conducto del Secretario de Hacienda Luis Videgaray su propuesta de presupuesto para el 2016.

Según lo expresado por el responsable de las finanzas del gobierno mexicano se trata de un presupuesto austero, apegado a las necesidades y a la realidad, que en las palabras suena muy bien, pero ante la verdadera realidad que vive el pueblo mexicano, las inconsistencias de la economía popular y la inestabilidad del peso mexicano ante el fortalecido dólar norteamericano, en la mente de todos, menos delos políticos de primer nivel, flotan las dudas, las inquietudes e incertidumbre.

El Proyecto de Presupuesto federalpropone un gasto neto estimado de 4 billones 746,946 millones de pesos (282,150 millones de dólares).

Por lo pronto, el titular de la     SHyCP anuncia una reducción en el gasto programable de 221,000 millones de pesos (13.127 millones de dólares) con relación al presupuesto delpresente año, esto señala, para mantener la estabilidad económica del país frente a un contexto internacional adverso.

Al decir de Videgaray, el Paquete Económico propuesto refrenda el compromiso del Gobierno de la República con la Estabilidad Macroeconómica, destacando que con la aplicación de las Reformas Estructurales el país mantendrá su estabilidad gracias a un aumento en el consumo derivado de menores precios en servicios de telecomunicaciones y tarifas eléctricas, mayor inversión y el fortalecimiento a la política fiscal derivada de la Reforma Hacendaria.

Contiene el no incremento de Impuestos ya que no propone nuevos gravámenes, ni plantea aumentos a los existentes ni disminuciones a los beneficios fiscales para el resto de la Administración, lo que es positivo.

Considera el estímulo al Ahorro y la Inversión y se proponen medidas con el fin de promover la formalización el ahorro y la inversión en el corto plazo y, con ello, impulsar un mayor crecimiento económico; También propone medidas para otorgar claridad y certidumbre jurídica a los contribuyentes.

Compromete un gasto más eficiente y con responsabilidad social, incluyendo Programas de Apoyo a Pequeños Productores, el Programa Nacional de Inglés y la promoción de la cultura a través de la creación de la Secretaría de Cultura; atendiendo a los criterios de eficiencia, el gasto de inversión dará prioridad a los proyectos que ya están en curso y a aquellos que acrediten un mayor impacto social y económico.

Hasta ahí todo parece bien.

Sin embargo, se habla de la liberación de los precios de los combustibles para entrar en un mercado de libre competencia con la participación de combustibles importados que ofrezcan precios competitivos.

Aparentemente esto sería positivo ante la caída de los precios internacionales del petróleo.

Sin embargo los precios de los combustibles estarían sujetos, además de la oferta y la demanda, a la cotización del peso frente al dólar, que es donde está el riesgo ya que los precios estarían sujetos a las cotizaciones de la divisa verde.

¿Que pasará si el peso sigue devaluándose…?

¡Ni pensarlo!

Por otra parte si bien se contempla en el presupuesto el fortalecimiento de áreas importantes para mejorar la calidad de vida de los mexicanos, sobre los presupuestos y el gasto corriente pesa una especie de espada de Damocles por los enormes gastos innecesarios y la corrupción imperante, que pese a las anunciadas estrategias legales para combatirla sigue vigente en todos los niveles de gobierno.

Esa corrupción que vemos en dependencias federales, en los gobiernos estatales y los municipales. No hay que ir muy lejos para constatarlo: aquí en Sinaloa y sus municipios tenemos muchísimos casos de corrupción protegidos por las mismas autoridades.

Se dice que hay austeridad pero vemos que la carga burocrática no disminuye.

Hay exceso de burócratas y aviadores en todos los niveles. En esos océanos de corrupción tenemos sobreprecios de más de 30% promedio en compras gubernamentales, nómina inflada por maestros que no dan clases, pensiones fraudulentas e indebidas en los Estados y empresas paraestatales, duplicidad de funciones en decenas de organismos, gastos superfluos y sin rendición de cuentas, etc. etc.

Y mientras estos males persistan, la austeridad la pesará sobre el pueblo para que la burocracia y los altos niveles de gobierno siguen viviendo muy cómodamente y enriqueciéndose.

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