Legalizar la mariguana es mortal para Sinaloa

Heriberto Galindo es un político mexicano cercano al presidente y a Dios, porque es un hombre de Dios para los hombres, por lo que no queremos creer que estuviera consciente de que Jorge Castañeda y Héctor Aguilar Camín se pronunciarían por una estulticia, durante la conferencia que organizó, promovió y llevó a cabo en el seno de una universidad.

Promover y abrir el tema de la producción y venta legal de la mariguana no solo es una estupidez, sino que es un verdadero crimen considerar esta plataforma económica que los mismos jóvenes consideran peligrosa, porque fomenta las adicciones.

El porcentaje de adictos a la mariguana es actualmente del 5 por ciento de la población urbana en las edades de 12 a 65 años de edad y la consumen frecuentemente. La sigue la cocaína, que tienen como segundo destino la boca o la nariz de los consumidores de mariguana.

Ya hay una ley, la del 2009, instalada en el Decreto de Narcomenudeo, que elimina las sanciones para el uso de las drogas de mexicanos con 5 gramos de Cannabis, 2 gramos de opio y menos de un gramo de coca, lo que no les sirve ni para una horneada.

Heriberto que los trajo y Castañeda y Aguilar Camín que lo abrieron al debate se van alejando de la salud social, de la moral y del ropaje de la ética que tenemos los sinaloenses.

Nos ofendieron expresando que tenemos una vocación histórica de siembra de mota y se olvidaron que estos hombres iniciaron la producción de la tierra obteniendo lo mejor de la naturaleza en productos de saludable consumo humano.

Tanto Heriberto Galindo como muchos sinaloenses sabemos quien trajo la propuesta de producción y venta de este producto a la sierra sinaloense. La versión más difundida es que el mismo gobierno de Estados Unidos ofreció el financiamiento para esta actividad, a fin de llevar droga a sus soldados en la segunda guerra mundial.

Es el mismo gobierno que ya legalizó la mariguana en un clima y un momento histórico de alejamiento de los valores y de dictados de la naturaleza para fortaleza de vida como pueblo.

Como sea pero poner un “cartón” de mariguana en manos de los niños es ponerles una granada de mano que tarde o temprana explotará en sus propias entrañas, en una adicción que enferma a toda una familia, célula de la sociedad.Estos hombres de valor en México nos desvalorizaron como pueblo.Y según la crónica algunos hasta aplaudieron.

Por nuestra parte solo recomendaríamos, a quienes proponen el consumo legal de la mariguana que vean la película El Padrino, en la escena en la que Don Corleone les advierte a quienes proponían la venta de drogas, que eso envenenaría a los niños de América.
Como así fue.

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