Reportero Rural Semanario No.-1598

* Un llamado urgente al INAH

* A reanudar las investigaciones

* Una familia digna de emulación

* Los Sandoval Beltrán, de SinDeLey

SINALOA DE LEYVA, SIN.- “De los siglos XVIII la villa de Sinaloa fue uno de los poblados más importantes en el noroeste novohispano, fue la capital de la providencia de Sinaloa, así como de la gobernación de Sinaloa y Sonora (1733-1750). Durante el siglo XIX, la villa de Sinaloa tuvo un importante auge económico, producto de la explotación minera de los yacimientos localizados en la sierra. El poblado fue ordenado a partir de una nueva traza. Después de la inundación de 1770 fueron construidas nuevas edificaciones expandiendo la población sobre los márgenes del río Petatlán. En las primeras décadas del siglo XIX el sistema económico de la región produjo fuertes contrastes sociales, surgieron rebeliones que se extendieron hasta el periodo revolucionario. Las familias poseedoras de la producción económica, de las extensas propiedades mineras, agrícolas y ganaderas, así como de las fincas decimonónicas, abandonarían la villa para establecerse en las grandes ciudades. La riqueza material se fue perdiendo poco a poco.” Quise comenzar esta columna con la transcripción de uno de los párrafos de la introducción de joven arqueólogo hidalguense (de Tulancingo para mayor precisión) Víctor Joel Santos Ramírez, autor de “La iglesia de la villa de Sinaloa. Arqueología histórica”, presentada aquí el pasado 29 de abril por el propio autor durante los festejos por el aniversario 430 de la fundación de esta antigua villa de los santos apóstoles Felipe y Santiago de Sinaloa, la hoy Sinaloa de Leyva (desde el 13 de Junio de 1933 para mayor precisión). Desde la última década del siglo anterior y hasta la fecha, esta ciudad cabecera del municipio más extenso del estado ha ido adquiriendo una renovada fisionomía que hace resaltar sus cualidades arquitectónicas y paisajistas hasta quedar convertida en un atrayente imán para el turismo regional. Además por obra y gracia de la investigación, inconclusa por cierto, iniciada por el INAH en la segunda mitad del año 2002 y abruptamente interrumpida a mediados del 2004, trabajos que quedaron a cargo del arqueólogo Santos Ramírez, asistido por el renombrado restaurador Eduardo Núñez Montesinos y último en irse cuando se dio la malhadada suspensión de las excavaciones en torno a la venerable Torre Vieja, quedando expuestos los cimientos del original templo erigido por sacerdotes de la Orden y Compañía de Jesús, los jesuitas pues, significándose la primera pareja que arribó en Julio de 1591, formada por Gonzalo de Tapia y Pando y Martín Pérez Quiroga y Ponce de León. Ya con título de pueblo Señorial otorgado por las autoridades de Turismo de los tres niveles de gobierno, la actual administración municipal que preside el licenciado Aarón Verduzco Lugo, está empeñado en colocar a Sinaloa de Leyva en el lugar que le corresponde en el mapa de ecoturismo o turismo alternativo. Sitios para ellos le sobran no solamente a esta ciudad más que cuatricentenaria y su municipio: dos presas, la Bacurato y la de Ocoroni, sitios con clima de ensueño como la Caña Verde durante todo el año, parajes boscosos como para la organización de safaris fotográficos, aprovechando la flora y la fauna donde vuelan especies ornitológicas que se consideran extintas en otras zonas de nuestro estado. En fin, ya les platicaremos en próxima edición. UNA GRAN FAMILIA. Es la integrada por el señor Rubén Darío Sandoval y esposa, la señora María de los Ángeles Beltrán de Sandoval e hijos. En el curso de esta semana, su retoño Diana Alejandra, en primer año de Cobaes 15 “José G. Heredia” acaba de ganar en Culiacán, el segundo lugar, el subcampeonato estatal de dibujo, lo que le da derecho para ir al nacional del ramo. Ya antes, cuando cursaba el sexto grado en la primera “Dr. De la Torre”, fue la ganadora del concurso “El niño y la mar”, convocado por la Secretaria de Marina. El premio: Viaje con todo pagado a puertos-ciudades mexicanas. Rubén Darío Jr., su hermano ha sido ganador en concursos de dibujo y astronomía, lo mismo que su hermanito menor, Jesús Alberto, ganador en concursos de astronomía y también dibujo. María Isabel y yo nos congratulamos en convivir en una población donde radican familias de este nivel y categoría, sobre todo con los valores universales y con validez permanente, no con aquellos “de moda” tan fugaz como pasajera…Y hasta la próxima, claro, si es S.S. y RVG siguen permitiéndolo.

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