El valor del estudiante

Corrían los primeros años del siglo XX en nuestro país, en 1910 se funda la Universidad Nacional de México, su antecesora era la Real y Pontificia Universidad de México, la cual había sido suprimida de forma definitiva por Maximiliano de Habsburgo. Al contar México una vez más con una universidad, florece la vida académica de nuestro país y desde sus inicios esta casa de estudios dejará ver la importancia social que tienen los estudiantes universitarios. En sus inicios la llamada entonces “Universidad Nacional de México” estaba muy vinculada al gobierno político del país, el cual, haciendo uso del positivismo de Augusto Comte como herramienta de orden nacional, formaba en las aulas universitarias las mentalidades de los ciudadanos y las moldeaba según el modelo de nación al que se aspiraba. El ministro de Instrucción Pública era la máxima autoridad de la Universidad y el Rector era nombrado por el Presidente de la República, además, el Rector necesitaba la aprobación del Presidente para nombrar o remover profesores. Entre otras cosas, cualquier manejo de dinero que rebasase cierta cantidad tenía que ser aprobado por la Secretaría de Instrucción Pública y una Comisión de la Secretaría de Hacienda supervisaba las cuentas de la Comisión Administradora de la Universidad. Los estudiantes comenzaron una huelga, en sus demandas se encontraba la autonomía de la Universidad. En una de las huelgas hubo una masacre por parte de la policía sobre los estudiantes que pedían una autonomía para la Universidad. Fue el 23 de mayo de 1929. Dicha autonomía se entiende en tres aspectos: el de su propio gobierno, el académico, entendido como libertad de cátedra y el financiero, el cual es la libre disposición de su patrimonio. Menciona al respecto Leopoldo Zea que la autonomía es un nuevo orden con estructura propia, sin la dependencia de los centros de poder. Esta huelga en favor de la autonomía universitaria obtuvo su triunfo un mes después y es así que obtuvo el título de “Autónoma” con el cual se le reconoce (UNAM); y en honor a los estudiantes caídos, la plaza donde tuvo lugar el enfrentamiento la llamaron plaza 23 de mayo. Esta lucha por la autonomía universitaria en nuestro país también significó una lucha por una educación más abierta y participativa, más democrática y más incluyente. ¿Qué celebran los estudiantes hoy en día?. Un poco de memoria histórica no vendría mal para darle valor a la bendición y a la oportunidad de tener una educación. Javier E. Zepeda Osuna.

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